domingo, 24 de diciembre de 2017

Yo no soy catalán, soy de Barcelona.

¿Un título sólo provocativo? Tal vez. ¿Un reto a los lingüistas para encasillar la figura literaria? Puede ser. ¿Un estado de ánimo que refleja una fractura? Quizás. ¿Un deseo ante tanta desfachatez, despilfarro y soberbia? Lo más seguro.
Dejo para el lector la elección libre de la respuesta y le ruego que me la comunique para ver si eso ayuda a reconstituirme.

Hoy es 23D dos días después del 21D, otra fecha para la historia... y ya van desgraciadamente varias. Hoy, repito, leí de  buena mañana la prensa online. Un editorial y un texto titulado “La Comunidad Autónoma de Barcelona” firmado por Carles Enric López, creo que me van a ayudar a superar el trago de tanta mentira, trampa, de tantos engañadores y engañados, cada cual más feliz. De tanta y tan larga revuelta carlista, de tanta señora, canosa de peluquería, acomodada, de misa diaria y desayuno de café con croissant en el bar de la “esquineta”, que hoy es convergente y mañana será chino, de tanto señorito financiador del “procés”, de tanto cortijo y de tanto jornalero del PER catalán cuyo sueldo ganan más por sonrisas impostadas y falsas, que por peonadas.

Yo no soy un catalán de esa Cataluña, sino de otra, de la que trabajó y trabaja cada día, de la Cataluña de los salarios reales (no sueldos políticos), de la que no complementa el salario con mordidas en negro por exhibición de músculo patriótico, de la que sufre cuando sufre la economía real y la fuga de empresas, de la que no se mueve en coche oficial ni aspira a hacerlo, de la que no ve TV3 porque, aunque la pague, no es la mía (la verdad es que no hay ninguna mía y las detesto a todas casi por igual), de la que se siente catalana, española y europea y que hará todo lo posible, que es mucho, por seguir siéndolo.

Y les regalo su catolicismo, su conservadurismo, su tradicionalismo, sus misas y sus beatas, sus arzobispos, sus altos funcionarios de tan alto sueldo como mediocridad, sus púlpitos, pulpitos, homilías, altares y sacristías cuenta votos, sus niños de papá con look izquierdoso y ocupa, con su marxismo de criada en casa, Visa Premium, ropa y gustos caros. Y si hace falta, aparte del regalo, les doy propina. Para Ustedes todo.

Ayer no tuve ocasión de ponerme a escribir porque estuve muy ocupado teniendo mala leche todo el día, pero eso son problemas internos.  
Soy catalán por imperativo legal, que viene a ser algo así como “soy catalán porque alguien distinto de mi ha decidido que lo sea, pero que no entra dentro de mis convicciones más profundas”.  Vamos, que como barcelonés, eso si, me siento mucho más cercano a los problemas que sufre cualquier madrileño, parisino o neoyorquino relativos a la contaminación, transporte, inseguridad o cómo se gasta el dinero público que sale de mis impuestos, que a los de un vecino cualquiera de la “terra ferma” u otras… con todos los respetos (creo que desde la Cataluña profunda, tampoco le importan demasiado mis problemas urbanos).

El Editorial “Que no cunda el pánico”, trata de relativizar el éxito indepe-golpista… que si siguen bajando, que si lo tendrán difícil, que si el 155 está ahí (aunque yo crea que ha sido propagandísticamente neutralizado con TV3). Bien. Me interesa más el texto de Carles en el que se plantea la constitución de la Comunidad Autónoma de Barcelona.

Reconozco que el comienzo del texto me sonó más a irónico que otra cosa, pero a medida que iba leyendo la línea de argumentación, iba viendo el paralelismo con muchas ideas que llevamos oyendo mucho tiempo, si bien, cambiando los nombres del verdugo y la víctima. Así, el España nos roba tan usado por el golpismo catalán, es cambiado por La Generalitat nos roba, dicho desde Barcelona, dándole a probar al golpismo una dosis de su propia medicina.

Yo, personalmente, no critico los lógicos traspasos de renta de zonas con más PIB, en los que creo por sentido de la solidaridad… sin que ello sea firmar ningún cheque en blanco a los gestores del dinero público, pero si soy muy sensible a los atropellos del golpismo catalán, que simplificando, y en mi caso, son básicamente cuatro.

Uno. No tolero ni la mentira, ni la soberbia, ni el supremacismo, ni el racismo… por muy disfrazado de sonrisas, de buen rollo, o de lacitos amarillos… que venga empaquetado. Tampoco el desprecio por la economía y el bienestar, sobre todo de los más desfavorecidos.

Dos. No tolero que me toquen mi estatus como barcelonés y español que soy. Quiero seguir siendo tan español como cualquier madrileño en Madrid y defiendo que cualquier madrileño sea tan barcelonés como lo soy yo en Barcelona.

Tres. No admito tampoco que me saquen de Europa ni del Euro. Quiero moverme como español dentro del Espacio de Schengen y como español y europeo en el resto del mundo. Y llevar dondequiera que vaya una ciudadanía española/europea y una moneda solvente.

Cuatro. Entiendo potenciar el voto rural frente al urbano. Pero que mi voto valga tanto menos que el de otras zonas, no es justo. ¡Que poca prisa en corregir el desfase del reparto de población del censo del 79… con el que se encontraron! Debe ser la única ley española que no les importa cumplir ni seguir cumpliendo.

Si esto, Cataluña, va a seguir siendo como los últimos años, tal vez lo que nos cuenta Carles Enric López no sea ni una ironía ni un cuento. Tal vez sea un desiderátum.

Parece ser que ya hay quién ha dado los primeros pasos en este sentido, quiero decir en el sentido de no tolerar que la provincia que genera el 81,5% de los ingresos de la Generalitat de Cataluña y a la que ésta solo destina el 65,5%, sea ninguneada a la hora de traducir los votos en escaños al Parlament. Los de Barcelona pagamos más, vale. Eso no es lo que estoy criticando en este momento. Lo que critico es que además de eso, nuestra capacidad de decisión sea sensiblemente reducida a la que correspondería a nuestra población en favor del más puro carlismo provinciano que aún piensa que a la Ley y a la Democracia se la puede parar con tractores en la Gran Vía de Barcelona.

Y también parece que puede tener recorrido el hecho de pedir y/o exigir que Barcelona pueda ser una Comunidad Autónoma uniprovincial, como Asturias, La Rioja, Madrid o Murcia donde se respeten más nuestros derechos como ciudadanos. Ningún problema con nuestros hermanos de Lérida, Gerona (Tarragona no está tan ruralizada)… pero mejor separar las churras de las merinas. Que no se esfuercen “els pagesos” en comprendernos a los urbanitas de Barcelona. No. Que vivan con sus recursos y se paguen la independencia con su propio dinero, no con el mío.

Por otra parte el artículo 144 del Título VIII de la Constitución en su  Capítulo Tercero referente a la Comunidades Autónomas, prevé esa posibilidad en determinados supuestos que es necesario estudiar. Esta es la literalidad del articulado:

Artículo 143.1.
En el ejercicio del derecho a la autonomía reconocido en el artículo 2 de la Constitución, las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes, los territorios insulares y las provincias con entidad regional histórica podrán acceder a su autogobierno y constituirse en Comunidades Autónomas con arreglo a lo previsto en este Título y en los respectivos Estatutos.
Artículo 144.
Las Cortes Generales, mediante ley orgánica, podrán, por motivos de interés nacional:
a.- Autorizar la constitución de una comunidad autónoma cuando su ámbito territorial no supere el de una provincia y no reúna las condiciones del apartado 1 del artículo 143.

Alguien dijo hace poco “que empiece el mambo”. De acuerdo, que empiece.
No sé si sabremos bailarlo tan bien como otros…, pero, aunque nos va pesando la edad… ya lo bailamos en su momento delante de grises de verdad, en los años 70, antes de las postverdades, cuando si te rompían los dedos de la mano uno a uno (un ejemplo)… decías que te habías caído de la bicicleta. Tenemos todo el derecho del mundo a tomar algunas clases de baile. Claro, con permiso de los bailarines profesionales.

Ah, y es posible, que este mambo ayude a redimensionar el independentismo, que para mí, sigue muy hinchado. Es más, les voy a contar un secreto que sale de mis propias conjeturas y entendederas, que les confieso, tirando de histórico, tampoco son tantas.

Hay independentistas que votan como tal a sabiendas de que su voto no ayudará a que Cataluña sea independiente, o lo que es lo mismo, tras asegurarse de que podemos “montar un buen pollo en Madrit” con costo bajo o cero para ellos, ya que los demás, lo demás, les importa un bledo. Esto es un hecho que solo hace falta cuantificarlo.

En ese sentido, el 155 ha actuado como el agua de la piscina en el que tanto frívolo se ha tirado de cabeza… Ahora sabemos que el 155 es muy profundo, tanto que sin Iceta, que parece ser el dueño del PSOE, tal vez, podría haberse limpiado TV3 de basura mediática, de humoristas con empresas privadas extractoras de dinero público, palanganeros, intelectuales de medio pelo, altos funcionarios con sueldos estratosféricos…etc…etc..etc. Y tal vez, con el adoctrinamiento en las aulas y la Inmersión lingüística. 
Bienvenida Barcelona via fora. Vamos a bailar todos: el mambo, el tango, el chotis o lo que haga falta.

Juan Antonio Cordero Alonso

viernes, 10 de noviembre de 2017

El derecho borroko

Hace unos días, dicen, hubo una huelga general. En Cataluña, la sobre-representada de voto, la de las esencias, la Carlistona, no lo sé, ni me importa. En Barcelona, no. Cortes en las vías de acceso a Barcelona tanto de tren como carreteras y autopista, sí. Bastantes.
Claro que, vista la actitud tan desenfadada que tenían tanto Mossos, como Policía Nacional o Guardia Urbana de Barcelona para no interrumpir los cortes de tráfico, hasta  media docena de collas de jubilados, entre los que me encuentro, podíamos haber provocado los mismos efectos con mucha menos logística, aparato y ruido.

Que buen rollo en Gran Vía con Rambla del Poble Nou, por donde pasé caminando de ida a la playa, y de vuelta, con una diferencia de una hora y media más o menos. Cinco Guardias Urbanos y dos coches patrullas de Mossos, protegían a la cincuentena de borrokos, pertrechados tras vallas, cedidas o al menos toleradas, por el Ayuntamiento borroko de Ada Colau, que por cierto, también cobra impuestos a los que no pueden ejercer su derecho de entrar o salir libremente de Barcelona.

La ida, a las 9:30, unas 50 o 60 personas. Bastantes de estética ocupa, jóvenes con caras no sufridas por el trabajo ni por la responsabilidad, con dos o tres banderas indepes, disfrutaban y bailaban con el acontecimiento borroka. Otro grupo de jóvenes, de algo más edad y distinta estética, paniaguados, con caras de mandados (dos palabras) que, más que disfrutar, debían de cumplir órdenes seguramente de Soto del Real. Había también algunos jubilados, individuales, sin grupo, como perdidos, con la mirada ensimismada, también perdida, en el infinito horizonte de la independencia, mucho más allá de las largas colas de coches a los que ellos arrebatan su derecho de trabajar o de entrar en Barcelona. Y también alguna señora de misa diaria que parecía estar recién salida de una proclama del Obispo independentista de Solsona, Xavier Novell, que ha sustituido los Evangelios y la Biblia por el catecismo golpista del fascismo catalán. Entre ellos no se hablan, seguramente tampoco se soportan, pero ahí están unidos en la ilegalidad y el odio a España, la Democracia y el Estado de Derecho.

A la vuelta, 10:30 u 11, el número de aguerridos soldados de la lucha callejera había aumentado hasta 80 o 90. Ya se sabe que los ocupas no son muy madrugadores. Entre el café, los primeros porros y el acicalado, se les echan las 11 o las 12 de la mañana encima sin que se den cuenta. A esta hora ya han desaparecido los jubilados y las Santateresas de Jesús. Los primeros, más bien incontinentes por cuestiones de edad, cansados y las segundas... a hacer la compra y la comida.
Ya solo quedan los piquetes de esos "trabajadores" especializados en vivir sin trabajar, tirando del momio, de la subvención o de la ocupación que le procura la sociedad que rechazan. Todo de buen rollo, eso si: música alta, cerveza y porros. Que no falte de nada. Hay quién dice que las FCSE los provisionaba o aprovisionaba de chinas... pero yo no me lo creo.

Claro que a nuestra alcaldesa, dados sus orígenes, tampoco se le puede pedir mucho más. Y es que no todos podemos entender fácilmente que nuestro Ayuntamiento priorice los derechos de los salteadores a los ciudadanos que viven de su trabajo diario.
Una cosa es mirar para el otro lado, y otra, provisionar o permitir el uso de material propiedad del Ayuntamiento para hacer más efectiva la paralización de Barcelona.
Una cosa es ser respetuosos con los derechos, y otra, reforzar unos, los de los saboteadores, a base de pisotear los de los usuarios de vías y transporte público.

¿Nadie va a afearle esta actitud? ¿Nadie va a querellarse por su sectarismo? ¿Hasta cuándo seguirás abusando, Catilina, de nuestra paciencia?

No hay derechos humanos de primera y de segunda, señora Colau. O son todos de primera, o no existen. !Cabalguen sus contradicciones con sus propios caballos!, no con la ciudadanía, que bastante tiene con pagar impuestos y aguantar sus impertinencias. Den respuestas aceptables dentro de las competencias locales que tienen, que para eso les votaron, y dejen de malmeter en ámbitos donde no han sido elegidos y, por tanto, le son ajenos. Tiene trabajo con los del Mobile, y si le sobra tiempo puede seguir con la inseguridad, el turismo, la contaminación, el tráfico, la limpieza de calles... Que no es poco.

Y a todo esto, algunos de los furibundos ideólogos del nacio-fascismo catalán andan haciendo autocrítica. ¡Que digo, autocrítica! Confesándose engañados por las mentiras de los políticos que ellos han llevado en volandas días, meses y años. Que ellos no sabían, dicen.

Toni Soler, un cómico que sólo divierte a la mitad de la población porque sólo hace chistes con la mitad de la realidad, enriquecido por TV3 con los impuestos de las dos mitades, comisario de los actos del Tricentenario de 1714, etc. etc, nos dice ahora que los políticos les estaban mintiendo, que fueron intoxicados, pobrecitos, como si no existiera la hemeroteca.

Enric Juliana, que sigue sin dar una a no ser a toro pasado, de la Vanguardia, ha mutado de redactor de la Editorial Conjunta, de tapar la boca a la opinión disidente, junto a José Antich (antes en La Vanguardia y ahora desde El Nacional), de blindar el Grupo Godó del viacrucis de la crisis económica que padecieron el resto de rotativos y medios de comunicación, gracias a las generosas subvenciones y anuncios de la Generalitat, para la que trabajaban. Ahora, digo, anda echándole la culpa del procés a los rusos... que también lo debieron de intoxicar.

Otro recién caído del caballo es Jaume Barberá, que en poco tiempo ha pasado de pedir la DUI desde la amarillista y pervertida prensa nacional-golpista, a recriminarle a los responsables políticos que habían mentido con las expectativas de la independencia. ¿Por que se autoexcluye de la amplificación de mentiras sobre expectativas si él era uno de los botones más potentes del amplificador? De lo que dicen los otros, son responsables los otros. De lo que dices tú, no busques responsables... a menos que te confieses un enajenado mental durante una buena parte de tu vida última.

El corrimiento de tierras puede formar parte del sainete y puede ser muy divertido ver como los Generales se degradan hasta llegar a Oficiales, los Oficiales se hacen Tropa y la Tropa se cambia al enemigo. Un buen final de ópera bufa para el más cansino de los procesos.

Juan A. Cordero Alonso
Barcelona. 10 de Noviembre de 2017


jueves, 2 de noviembre de 2017

Adoctrinamiento en las aulas

Adoctrinamiento en las aulas

¿Existe Adoctrinamiento en las Aulas Catalanas?

Si, claro. Desde hace mucho tiempo. Desde luego desde hace más de 5 meses, también de 5 años y también de 30 años. Al principio pudo ser más o menos camuflado porque venía en el pack del aprendizaje del Catalán, y los que querían ser engañados no perdieron ni un minuto para no serlo, pero últimamente, como todo el mundo sabe, lo hacen, el Adoctrinamiento,  a cara descubierta, sin complejos, como actúan los ganaderos con sus reses. 
Desde muy pronto se dieron cuenta de que el Catalán, en particular, y la Cultura, en general, serían los dos vehículos para llevar en volandas al nacio-independentismo porque actuarían como un blindaje perfecto frente a todas las tropelías que estaban dispuestos a cometer, que han sido, finalmente, muy superiores a las imaginadas en el diseño.

He sido profesor en Cataluña durante 40 años, en dos Centros Públicos de Hospitalet de Llobregat, muy cerca de Barcelona, en pleno Cinturón industrial, en  EGB, primero, y en Secundaria después.
¿Es generalizable el adoctrinamiento a todos los centros y dentro de cada centro en todas las materias? No. Pero claro que existe adoctrinamiento. Y éste es palpable, ostentoso, planificado y generalizable en la medida que se ha ido pudiendo.

Es como si determinados Departamentos de los centros, normalmente muy reforzados en recursos materiales y profesorado, jugasen un papel fundamental en todo este tipo de tareas independizadoras y actuasen como intérpretes del Departament en los Claustros, a la vez que son sus ojos, sus oídos, sus micrófonos y sus auriculares. Obviamente, que yo sepa, no se puede generalizar pero las tendencias muestran sesgos difícilmente explicables por el azar. Existen muchos funcionarios que no participan de estas veleidades ni apetencias secesionistas, cierto, pero igualmente cierto es que no pintan nada dentro del organigrama organizativo del Centro. Hasta donde yo sé, andan, hemos andado, intentando sobrevivir en un ambiente insalubre, ingrato, intervenido y a veces asfixiante.

Los casos de adoctrinamiento en las aulas, repito no generalizables pero tampoco aislados y excepcionales, han salido a la luz recientemente porque la situación en Cataluña es crítica. Mucha gente ha explotado y la presión del globo es demasiado grande como para poder tapar con las manos todos los pinchazos.

La pregunta no es si existe Adoctrinamiento en las Aulas de Cataluña, porque la respuesta, tan afirmativa como obvia, la conocemos todos. La pregunta es ¿cuál es el nivel de Adoctrinamiento que existe en las Aulas de Cataluña? Respuesta: bastante.

Vamos con un simple ejercicio de imaginación que puede acercarnos a ver la dimensión del problema: 
1.- Imagínense un Conseller/a (Ministro) de Educación independentista con dificultades serias de expresarse en Castellano o no, puesto a dedo por los índices de Puigdemont  y Junqueras, o Más, o Montilla, o Pujol. 
2.- Ahora imagínense un pueblo tipo Vic, Osona u otros..., carlistas y requetés de la Terra Ferma, con ERC o PDECAT (antes CiU) con mando en plaza.
3.- Imagínense un Instituto de 60 profesores, más de la mitad no funcionarios, o sea dependientes de la Dirección-Administración, con un Director y un Jefe de Estudios independentistas, con control de la Caja (que permite definir prioridades XDDD) y la confección de horarios, puestos y cargos.
4.- Imagínense a los hiperventilados de la ANC o de Omnium Cultural, controlando el AMPA, que para eso cobran. Suelen ser muy activos, exaltados, voluntariosos y obedientes porque es su manera de hacer currículum. Tienen mucho que decir sobre las actividades lúdicas, salidas, fiestas... del Centro.
5.- Imagínense también el inspector de zona, independentista, que puede dar conducto reglamentario, o no, a las reclamaciones del Profesorado, Padres... y aplicar, vía oral, los deseos no escritos de la Administración (porque serían delito) de los fines perseguidos.

Si han sido capaces de imaginar todo esto están preparados para intuir que podría ser un Adoctrinamiento 100, el de máximo nivel, donde la Escuela es una correa de transmisión perfecta de la ideología secesionista. 
Podríamos situar, razonadamente, el nivel mínimo de Adoctrinamiento en 50, que es un nivel muy alto. Esto es así dadas las constantes del independentismo político del Conseller de turno y de todos los cargos relevantes que de él dependen, Inspección incluida... A ello hay que añadir todo el funcionariado medrante y arribista que se apuntarían a un bombardeo con tal de abandonar las Aulas... lo cual es comprensible.

¿Y cómo se reparte territorialmente dicho Adoctrinamiento? Pues casi en paralelo a cómo se reparte el voto independentista en Cataluña. Ya saben Ustedes que nuestra Ley Electoral prima el voto rural sobre el urbano, y que el nacio-secesionismo nunca la ha tocado. Así por ejemplo, en Barcelona un diputado necesitó 47.500 votos en 1999; en Lleida, 20.800, y en Girona, 26.000. Dicho de otra manera el voto de un barcelonés vale menos de la mitad que uno de Lérida y la mitad que uno de Gerona. O de otra manera, es como si la población votante de Barcelona fuera, en potencia de voto, la mitad de la que es o tuviera la mitad de los votantes que tiene.
Pues eso, que el adoctrinamiento es potencial y proporcionalmente mayor en las áreas rurales, y viceversa, menor, del 50%, en ciudades más activas del cinturón (recordamos la actitud heroica, pero excepcional, de la directora Dolores Asenjo del IES Pedraforca de Hospitalet de Llobregat que no abrió su centro el 9N y como fue tratado su caso desde la caverna mediática separatista, y otros gestos como el de esos 200 alumnos del IES Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) que públicamente pidieron a los profesores acosadores respeto hacia sus compañeros hijos de guardias civiles).

Barcelona la dejamos aparte, dada la habilidad de Podemos y las autodenominadas Esquerras independentistas de camuflarse hasta confundirse con el supremacismo. Podríamos decir que gracias a nuestra Alcaldesa, las izquierdas de bote (CUP y ERC) y también el frente de independentistas catalanes oriundos de Argentina, Barcelona ha ido cediendo en universalidad y ganando en localismo y ruralismo, ha dejado de ser vanguardia y se va transformando progresivamente en Carlistona... para mayor gloria del talibanismo indepe y sus palanganeros podemitas y antisistema.  

Suerte tenemos de que controlar a todo el funcionariado es una tarea complicada... a menos que se hagan algunas piruetas para evitarlo, como comentaremos más tarde.

Tal vez tengan más interés las respuestas a otras preguntas más concretas como:
¿Qué casos de adoctrinamiento han visto la luz y han sido computados como tales en la Administración Educativa Catalana?
¿Cuántas quejas realizadas por los padres han pasado del umbral de la Dirección?
¿Cuántos casos de Adoctrinamiento han llegado a la Inspección Educativa y han pasado de esta estancia al nivel político?
¿Cuántos profesores han sido amonestados por marcar, señalar o adoctrinar en los últimos meses?
¿Existe alguno? ¿Cuándo? ¿Dónde?
Dejemos al margen las quejas de los catalano-hablantes, estas si, que protestaron porque les pareció un insulto fascista que en el horario escolar de los niños aparecieran 3 horas de castellano a la semana. Tenemos constancia de que el número de esas quejas fue muy alto. ¡Que soberbia y que prepotencia!

Jordi Cantallops es un Inspector Educativo de Barcelona que recientemente ha declarado, que sí, que existe adoctrinamiento en las Aulas de Cataluña. A los tres días de la denuncia, el citado Inspector ya estaba expedientado. Así funciona nuestra maquinaria de control educativo.
No han mostrado igual diligencia en expedientar a directores o profesores que han pasado de la opinión de los padres sobre el posicionamiento político de menores, ni por utilizar a estos menores con banderas esteladas en manifestaciones independentistas, ni por obligarles a cantar Els Segadors, ni por marcar y hacer escarnios a los hijos de guardias civiles, etc, etc, etc.

La cosa tiene una explicación y es la siguiente.

Un funcionario es un trabajador del Estado que obtiene su puesto de trabajo mediante una Oposición o un Concurso Oposición (que facilita la discrecionalidad de la administración frente a la primera).
Cuando se adquiere la condición de funcionario, el puesto de trabajo es una plaza del Estado y el funcionario no depende de sus Jefes que nada tienen que ver con su nombramiento.
En origen, esta distancia entre el Funcionario y la Administración, es buscada justamente para evitar la sumisión del funcionario al Estado y dotar al sistema de un filtro de posibles corruptelas o abusos de poder.

Pues bien, el 80% de los Inspectores de Educación de Cataluña no está cubriendo esa plaza por Oposición ni por Concurso-Oposición, es decir no son Inspectores, sino generalmente Profesores que asumen temporalmente funciones de Inspección y que realizan su trabajo como Inspectores, pero sin serlo. No se trata de la falta de preparación legal y pedagógica de los Professores-Inspectores, que puede ser suplida con años de experiencia. No es ese el problema.

El problema es que esos Inspectores temporales están en una Comisión de Servicio que se va aprobando año tras año. Y es en este requisito donde entra la Administración educativa catalana con la barrena. Si no cumples los dictados y las prioridades del Departament d'Ensenyament, por supuesto no escritos la mayor parte de las veces, el año siguiente no será firmada la Comisión de Servicio y te irás a tu aula a dar clases de tu especialidad al Instituto o Colegio del cual si eres titular y funcionario.
¿Que ganas siendo bueno y haciendo el caldo gordo a la Administración? Pues el privilegio de estar trabajando en una escala superior a la que te corresponde como docente, cobrando más, y sobre todo liberándote de tocar tiza... que es muy duro. Lo era hace unos años y lo debe de ser más aún hoy. Ah, también te ahorras haber hecho una Oposición, que normalmente es bastante dura, más que por la dificultad de los contenidos por la gran afluencia de aspirantes a conseguirla. Y el Concurso de Traslados.

Para la Administración el chanchullo, como se ve, es perfecto, la cadena de mando funciona con precisión militar. No se pierde el tiempo en reuniones, ni matices, ni mejoras... aprovechándose éstas más bien para justificar el cobro de dietas. Así se ha librado la Administración del Funcionariado que podría ponerle freno a los actos de abuso. Seguramente por esa misma razón, la discrecionalidad, salen tan pocas plazas docentes a Concurso. Se controla mejor al Interinos y Sustitutos que a Funcionarios... y aparte es mas barato

Como vemos, todos contentos, la Administración con personal dócil y obediente, que, o se traga todo lo que le echan, o le echan. El profesor, con un trabajo más cómodo, más descansado y mejor pagado. Ah, y sin Oposición. Ni Concurso de Traslados. Como digo, todos contentos.

Pero con Adoctrinamiento, claro.

Juan A. Cordero Alonso
Barcelona, 2 de noviembre de 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

Agradecimientos a Puigdemont

Este texto va dirigido al golpismo catalán representado por el tridente Puigdemont, Junqueras, Forcadell como vértice y culmen de lo más pervertido, corrupto y delictivo de nuestra reciente Historia. Los historiadores hablarán de ustedes como se merecen cuando sean eliminadas las  mamandurrias y sinecuras que dan a cambio de autobombo, falsificación y futuros idílicos.

No obstante, a mi si me gustaría hacer públicos unos agradecimientos por los servicios prestados.

1. Gracias porque después de casi 40 años, he visto que en Cataluña existe un Estado que es capaz de defender mis derechos e intereses. Hasta ahora me he tenido que conformar imaginando a ese Estado, que debía existir por algún sitio, sin verlo ocuparse de los atropellos que el  nacionalismo me ha causado, desde la lengua de escolarización de mis hijos hasta los insultos de TV3, que también pago, pero de la que hubiera querido recibir algo más que reproches y humillaciones... en el caso de que la hubiera visto.

2. Escogieron un buen momento. Seguramente sus asesores, esos lumbreras, les persuadieron que el mejor momento para el Golpe, era el de una gran crisis. Aprovecharon el descenso de gasto social y el casi rescate para el órdago. Milimétrico. Ese era su gran argumento, la debilidad del otro, no la creencia de lo que ustedes predicaban a sus parroquianos. Era probable que el Estado no actuase, como de costumbre, pero esta vez no fue así.

3. Gracias por haber ayudado a vencer las fuertes resistencias del PP, el PSOE y Cs y ponerlos de acuerdo en que existe una cosa más importante que su propio ombligo y su propia pulsión. Los seculares desprecios que hemos sentido los no nacionalistas han sido tan sobrepasados por lo que ustedes representan. Su desatino ha precipitado abruptamente el final del proceso. Por fin. Y se acabó el tratamiento de Ustedes; con vosotros vais de sobra.

4.- Gracias por poner en la calle los días 8 y 29 de Octubre esa inmensidad de señeras y banderas españolas, hermanadas frente a ese monstruo carlista mitad burgués mitad ocupa. El hecho de haberos puesto al nivel de la CUP, e igualados a ellos, ha simplificado mucho las cosas. Así ha quedado desnuda vuestra verdadera catadura, vuestra ignominia y vuestra ignorancia. Sabíamos que existíamos individualmente pero no teníamos conciencia de grupo, y menos del tamaño del grupo.

5. Gracias por ese tiro y por esa culata. Habeis hecho que mucha gente deje de bajar la mirada ante vuestra soberbia y prepotencia. Os mantenemos la mirada de frente porque ya no os tenemos miedo, porque ya no estamos solos, porque tenemos un Estado, porque ya no engañais a nadie en Europa, porque sois unos delincuentes y porque estáis al otro lado del Estado de Derecho.

6. Gracias por sacarnos del ostracismo en que poco a poco nos fue encerrando el pujolismo con la complicidad y el beneplácito de nuestro Estado... hablando catalán en la intimidad, unas veces, y otras, frenando la contestación a la Inmersión con Jordi Menéndez (más tarde protegido y mantenido por Montilla) como Jefe de la Alta Inspección Educativa del Estado.

7. Gracias por desambiguar el Podemismo y enfocarlo donde siempre ha estado, en lo suyo, en la democracia representativa no, en lo otro, en el cuanto peor mejor (como vosotros), fuera de Europa, de la Ley, del Euro, argentinizado, dirigido por vividores maduros que no saben lo que significa un horario-de-ocho-horas. También agradecemos a la Colau que haya enseñado a contar a su Guardia Urbana Pretoriana hasta 300000, que es mucho más de lo que debe saber contar ella.

8. Gracias por ponerle el espejo delante de sus caras a los no pocos rufianes que pululan por el Congreso de los Diputados, por hacerles tragar sus propias bilis y por regalarnos a los demás el placer de ver personificada la caída de una sonrisa soberbia y prepotente por cuatro monedas de plata. Es el peaje cuando no tienes plan B, o tu plan B es el paro. Dejarán de sonreír un tiempo para ver cómo sonreímos los demás mirando sus caras.

9. Gracias por habernos mostrado, inequívocamente, la dimensión de vuestra demencia. Hubo muchos  que se mostraban reacios a admitir lo que veían y tuvieron que elaborar detallados y complejos planes para no traicionar el principio de coherencia cognitiva. Les creyeron en la acogida que nos tenía reservada Europa, en la no fuga de bancos ni empresas, en la bondad del Sistema Educativo sectario o corrompido por dentro. Pero, ya no. O ya no todos.

10. Gracias por ayudar a modelar un patriotismo defensivo de los Derechos que pretendíais arrebatarnos como españoles y como europeos. También porque algunos han vuelto a llamar España a lo que antes llamaban Estado Español..., entre otras cosas, para no ofenderos.

11. Gracias porque, afortunadamente y pesar de los esfuerzos tan enormes que habéis hecho en las aulas, en los medios y en el resto de pesebres que creasteis para abrevar, cada vez los casposos racistas identitarios pasáis menos desapercibidos, incluso se os percibe a distancia, el tan tan de la tribu anda algo encallado y a muchos de vuestros fieles se les va cayendo el velo.

12. Gracias por haberos ido, con nocturnidad, alevosía y ese arrojo que caracteriza solo a los más valientes, como presuntos delincuentes cuando aún no lo érais a Bélgica a pedir asilo político. ¿Quién defenderá ahora la República Catalana si le faltan sus fieles generales? Aunque bien mirado, podíais haber comenzado por ahí y ahora tendríamos más empresas, más bancos, más turismo, más cohesión y menos incertidumbre.

13. Gracias por último a la Iglesia Catalana, a la que la ortodoxia golpista obligó a salir de la equidistancia en la que tan bien se desenvuelve, que cantó y contó votos en algunas de sus iglesias... que también pagamos todos. Bueno, pagábamos, porque se me acaba de caer la X de la Declaración de la Renta.

Por lo demás, y a los demás, que les vaya  bonito. Cómprense ustedes un gorro frigio y tengan un buen y largo Viagte a Itaca o donde quiera que vayan.

Saludos

Juan Antonio Cordero Alonso

Un catalán de Astorga

martes, 24 de octubre de 2017

La memez del boicot

Tal vez uno de los mayores daños, y también de los mejores logros de nacionalismo, haya sido, y esté siendo, trasvasar a la zona sentimental y emocional más profunda de nuestro cerebro la actividad de áreas de la corteza prefrontal donde residen lógica, pensamiento y lenguaje, etc, que nos hace diferentes de otros animales, menos evolucionados.  Jamás debieron salir los hechos de la zona de comparación y contraste, porque fuera de esta zona es más fácil reducir pensamientos, ideas, lógica y razonamiento a fe ciega, creencias, deseos y emociones.

Las Religiones de todos los tiempos y algunos los "ismos" del SXIX, entre los que obviamente se encuentran el Nacionalismo y también el Marxismo, se han empleado a fondo, aunque con distintos resultados, en la ingente tarea de sustituir la capacidad crítica que nos viene dada como humanos, por una teoría global que, saltándose todo razonamiento y crítica, pueden dar cobijo y cobertura a la insignificancia individual y dar proyección colectiva al aislamiento existencial.

La manipulación y/o simplificación de la realidad borrando cualquier atisbo de diferencia, la tipificación binaria del pensamiento y la eliminación de medias tintas en los comportamientos y actitudes humanas suelen ser señas inequívocas de que el trasvase se ha producido. La metodología más frecuentemente usada por sus estrategas es la falacia de composición, en román paladino, tomar la parte por el todo.

Así, vemos a los nacio-separatistas representar a los catalanes (todos) cuando sólo cuentan con algunos. Esto es una trampa y muchos nos sentimos ofendidos al ser homologados con independentistas sin serlo y desearíamos y poco más de precisión y matices cuando se habla, y también cuando se piensa.
Ah, y por si fuera poco, el bofetón puede ser doble, de ida y vuelta. Lo recibes aquí, en Cataluña, de parte de su establisment... como todo el mundo sabe, pero también lo recibes fuera, cuando alguien, desenfadadamente, te suelta un "vosotros, los catalanes, siempre estáis con el mismo tema". Y, al tanto, no te lo dicen como sufridores del monotema sino como generadores del mismo.

O sea, que sales de Cataluña como liberándote del nacio-golpismo envolvente, recorres 600 u 800 km., llegas a Madrid o a León, y te das cuenta que es como si no te hubieses movido del sitio porque sigue habiendo quien está usando los mismos patrones de pensamiento, utilizando la mismas falacias y cometiendo idénticas imprecisiones que aquí. Lo fácil que es simplificar.

En 1936 hubo otro Golpe de Estado, pero que en el extranjero pensasen que todos los españoles éramos franquistas fue igual de burdo que lo que ahora ocurre en la España que piensa que todos los empresarios catalanes son golpistas. Y esa generalización no fue problema ni de Franco ni de los Nacio-golpistas, sino de esa masa deseosa de seguir consignas dirigidas a las vísceras y sin filtros suficientes del entendimiento, de simplificar hechos complejos, de asumir que otros piensen por uno y evitar confundirse.

Oigo perplejo que hay mucha gente en los supermercados que mira los etiquetados de los productos para rechazarlos por ser catalanes. ¡Toma finura de pensamiento!, ¡Para que vamos a hacer distinciones! Todo A es B otra vez, como los golpistas. Ufff... con qué velocidad pasamos de víctimas a verdugos.

Y casi seguro que mientras unos mueven el árbol, otros, que no suelen ser los mismos, recogen las castañas. Siempre que hay oportunidad, unos intentan aprovecharse de los otros y la única defensa que tienen los otros frente a los unos para no hacerse sus esbirros, es tener un criterio propio y curiosidad por ver en qué medida uno está siendo utilizado. Boicot a los productos catalanes, así, sin más. Vaya memez. Igual de memo que pedir el boicot desde Cataluña para los productos españoles por el mero hecho de serlos.

Entiendo el gesto, aunque puede ser muy discutible, de que se boicoteen productos de las empresas secesionistas, que las hay... aunque habría que hablar de la situación de esos trabajadores que van a trabajar cada día pero que pueden no compartir las ideas de sus jefes o de los socios capitalistas secesionistas.

Espero que nadie se dé un tiro en el pie, que puede ser, y no se pida el boicot para productos que,  aunque estén hechos en Cataluña, contengan la mayor parte de su valor añadido en Castilla, Extremadura, Andalucía o Aragón. Estas cosas nunca se saben.

Lo siento. No puedo adherirme al toque de campana del boicot a los productos catalanes, ni a ninguno otro, así, sin más. Demasiado simple para mi gusto y poco elaborado para mi forma de ver las relaciones entre los miembros de sociedades complejas.

Mientras, yo seguiré boicoteando los productos que considere de inferior calidad de los que tengan el mismo precio, o los más caros de entre los que considere equiparables de calidad. Pienso que eso es lo mejor para el mercado y, por tanto, para mi mismo. Prefiero la posibilidad de equivocarme de esta manera que la seguridad de hacerlo al dictado de las sacrosantas redes sociales, muchas veces en manos de incendiarios en realidades que comienzan siendo virtuales pero acaban siendo reales, redes donde el anonimato y la impunidad pueden dar, también, lo peor de cada uno, donde el mensaje se impersonaliza porque la oreja y boca no se conocen.

También quiero apartarme de la espiral de odio del esquema "acción-reacción-acción", más que nada porque uno ya no va sobrado de tiempo, y para el que me quede tengo otras prioridades.

Decía Faulkner que "cuando se tiene una buena dosis de odio, no hace falta la esperanza". Yo prefiero tener, aunque sólo sea un poco, de esto segundo.

Saludos

Juan Antonio Cordero Alonso


martes, 25 de julio de 2017

OK.

El aguerrido soldado, o capitán general, Oriol Junqueras, aunque a veces le invada la emoción y se le quiebre la voz pensando en la Independencia de Cataluña, ha declarado en alguna prensa del movimiento procesal (El Punt Avui y El Nacional.cat) que con los "más de dos millones de personas" que votaron en la consulta soberanista del 2014, la posible sanción de más de 5 millones de Euros por gastos en la cosa del 9N representaría 2'1 euros por voto y persona, ante lo que ha añadido que él no duda de que "aquellos que participaron en la votación" estarán "más que satisfechos de aportar esta cantidad".

Incluso, y esto se lo propongo yo a modo de sugerencia gratuita, ¿por qué no decir que votaron más de 4 millones en el 9N y así tocarían a poco más de 1 Euro? Y si decidieran que votaron más de 8 millones, lo que tendrían que pagar sería un medio eurillo? ¿Qué os detiene, u os frena, la realidad? No me lo puedo creer.

¿Desde cuando os importa otra realidad que no sea la que va saliendo improvisadamente de vuestros delirios, o de los latrocinios planificados, pautados y ocultados en paraísos fiscales o de las demandas de líquido de vuestras carteras? ¿Creéis que sería exagerado lo de los 8 millones? Pero si lleváis confundiendo más de 30 años lo que sois y lo que queréis ser. ¿A que viene tanta cautela? ¿Pensáis que podéis perder credibilidad? Pero si acabasteis con ella hace mucho tiempo y los parroquianos que os quedan son mayoritariamente jóvenes o menos adoctrinados, funcionarios agradecidos, collas subvencionadas, TV3 y adláteres y cada vez menos despistados.

Insisto, para lo poco que pinta en vuestro marco conceptual la realidad, haríais mejor decidiendo que votaron 8 millones. Virtualmente, que es este el terreno que domináis, tocarán a menos. Ah, un pequeño problema real. No pagarían todos los que vosotros decidáis, solo los entusiastas del Golpe…, pero bueno,  si cuela, cuela y de paso podéis seguir manteniendo el pabellón a la altura de Puigdemont, que no es mucha, dicho sea de paso.

Yo estoy totalmente de acuerdo en que las juergas de los indepes se las paguen los indepes, como en las despedidas de soltero. ¿Cómo voy a oponerme a tal cuestión? Cada uno hace con su dinero lo que quiere.
Lo malo, y punible, es meter la mano en la caja de los impuestos que pagamos todos para sanidad, pensiones, educación y seguridad, para arreglarle la vida a unos cuantos, a los que viven al rebufo del poder regional, a los que han montado su vida y la de sus familias al calor de las comisiones, los porcentajes, las subvenciones y los puestos de libre elección, a los chorizos que han robado y que ven en la Independencia una solución a sus situaciones penales.

También sugiero que todas las embajadas de Cataluña en el extranjero orientadas a internacionalizar el conflicto catalán creado por vosotros, la paguen los estusiastas e inocentes… porque de ellos es el reino de los cielos. Y también los gastos de TV3, y el sueldo de la Terribas, y la subvenciones al Grupo Godo, y las subvenciones y trapicheos de las Emisoras de Mikimoto (toda una vida alrededor del chollo -TV3, Catalunya Ràdio, Flaix FM y Ràdio Flaixbac-), y Omniun Cultural, y la ANC, y toda la cultureta regional, y a la mayoritaria prensa de régimen, y los videos propagandísticos, y los viajes y las comitivas para vender humo y… dejo la lista, porque no se ha de ser un lector muy avezado para darse cuenta de que no dispongo de espacio suficiente… por mucho que éste sea.

No nos hagan pagar las derivadas de la factoría de odio que están creando en Cataluña para intentar parar las tropelías y juergas de unos sátrapas que, mientras con el índice de la mano izquierda señalaban la bandera, robaban a espuertas con la siniestra derecha. Mano.

Pueden censar a sus seguidores y voluntarios, en eso no hay problema y tampoco es ilegal. Supongo que desde el 9N los deben de tener (dos palabras), los datos, digo, pero si no los tienen, en la próxima manifestación del 11S, pueden pedirle a los tropecientos millones de entregados a la causa, que mientras les sacan las fotos que darán la vuelta al mundo que nos mira, les vayan rellenando las X para solidarizarse con los mequetrefes y ladrones y que así puedan irse de rositas y salir libres de polvo y paja de todas sus fechorías.

Sarna con gusto no pica, pero sin él, sí.

Juan Antonio Cordero

miércoles, 28 de junio de 2017

¡ Muy bien !

Hasta hoy he reprimido varias veces el deseo de escribir sobre este ¡muy bien! que frecuentemente oigo que dedican algunos padres-madres, más bien añosos-añosas que jóvenes-jóvenas, a sus polluelos-polluelas, que por cierto también suelen ser únicos-únicas. ¡Para que no se diga!

Soy débil, lo reconozco, y al final he caído y aquí estoy intentando describir la sensación que me produce oír un ¡muy bien! con un tono general de sorpresa, que no viene a cuento excepto como motivación ante las primeras vocalizaciones, los primeros pasos o los primeros lo que sea de la primera infancia. Ah, en catalán, es ¡molt bé!, que desde aquí quiero humildemente dejar de oprimir a Oriol Junqueras y Puigdemont.

Es posible que dedicar tanto ¡muy bien! a las más nimias y cotidianas cosas que puede hacer un infante refleje, entre otras cosas, una inmadurez en quién las pronuncia y un elevado desconocimiento de cómo funciona la Psicología Evolutiva, al menos en tramo que va desde los 1 o 2 a los 14 o 16 años.

El uso de la frase en cuanto reconocimiento y aceptación de nuevas conductas o comportamientos aprendidos, generalmente dificultosos, es encomiable y motivador, pero su abuso puede ser contraproducente.

Si los padres manifiestan una alegría exagerada ante cualquier cosa que hace el niño por anodina que sea, ¿qué harán cuando el niño haga algo que  requiera un reconocimiento en base a la dificultad, el tesón o lo que sea, que haya hecho? ¿Utilizarán el ya desgastado ¡muy bien! banalizado de tanto uso? ¿Cómo estirar el lenguaje más allá de la cota óptima? O bien ¿han pensado que su hijo es incapaz de logros dignos de una motivación justificada?

Es más, ¿no estará ese aplauso regalado frenando o taponando su afán de superación e iniciativa?, ¿no se planteará el niño que la imagen que tienen de él no es real e incluso que lo están valorando por debajo de lo que  se merece?

Resultaría bastante patético ver a un niño de 7 u 8 años llamando la atención al padre diciéndole algo así como “No te pases papa, ya me dirás ¡muy bien! cuando me lo merezca, cuando haga las cosas mejor. Que sé hacerlas”.

Estos padres “muybienistas” con un buen nivel cultural y socio-laboral, quieren mucho a sus hijos. No como otros. Tanto, que pueden fabricarles una burbuja para ser felices todo el rato, prolongando su infancia sine die. Padres hiperpreocupados por el deleite constante e inmediato de sus hijos instalados sólo en el aquí y ahora; sobreprotectores que dan respuesta a la necesidad antes de que ésta exista, incluso creando la necesidad con tal de satisfacerla y mostrar(se) su entrega y su amor o su amorfidad (según como se mire). No suelen decir no por frustrante, lo que incluye la sobreabundancia de caprichos. Ellos dicen ser positivos. Y yo, prácticos. Con la lectura de un manual de ser padres y sustituir el sentido común por las sentencias de los mediadores entre los grandes de la Psicología y la práctica cotidiana, tienen bastante.

Estamos teniendo un problema con la sobre-protección y también estamos comenzando a ver los efectos negativos asociados a ella, algunos de los cuales, y sin ánimo de ser muy exhaustivo, podrían ser los siguientes: 
. Desajustes en la percepción de la realidad tal cual es.
. Retraso en la asunción de que lo real solo es un pequeño subconjunto de lo posible, y que no todo lo posible es real. Piaget situaba el comienzo de este pensamiento maduro en la adolescencia… pero se va retrasando…
. Dificultades en la asunción de responsabilidades asociadas a sus propias  acciones y falta de sincronía entre derechos y deberes.
. Bajo nivel de tolerancia a la frustración por persistencia de la burbuja donde  la frustración no existía o estaba minimizada.
. Niveles de autoestima muy bajos fundamentados en la carencia de esfuerzo para conseguir logros y metas. El esfuerzo parece proscrito en la infancia, y no sólo en ella.

¿Para qué leer a Freud, Vigotsky, Piaget, Brunner u otros con lo espesos que son, si los intérpretes ya nos los dan leídos y subrayados, con las frases justas de lo que necesitamos para educar entre algodones y con criterios enmarcados en la corrección política que evita confundirnos al leer, al pensar y al decidir?

¿Por qué leer la Biblia si no me interesa la Biblia sino sólo que los demás piensen que la he leído? Para eso con un tweet sobre ella me sobra… y me ahorro mucho tiempo.

Sólo hay un par de peros. 
El primero, que un hijo no es una Biblia de la se puede pasar, sino alguien querido y necesitado de ayuda, cuya educación suele basarse en administrarle sabiamente los NOES que necesita… hasta que él mismo pueda relevarnos.
El segundo, que los problemas derivados de la sobre-protección suelen presentar un abordaje terapéutico muy complejo y que no siempre es posible garantizar el éxito.

Casi es preferible confundirse uno mismo un poco de vez en cuando y corregir desde el sentido común que nos quede, a poner el piloto de la modernidad pedagógica predicada desde los púlpitos televisivos en los que tanto los padres como los hijos como su educación, no dejan de ser una mera mercancía que se intercambia en favor de la cotas de audiencia.

Juan Antonio Cordero




lunes, 29 de mayo de 2017

Una cutrez vial

No voy mucho a la ciudad donde nací pero quiero ejercer mi derecho relativo a opinar sobre las cosas que en Astorga ocurren, que yo veo que ocurren, y que tal vez tengan una explicación que desconozco, y que públicamente solicito a través de este medio.

Vaya por delante que no se trata de una descalificación global de la actuación, en este caso, del Ayuntamiento, sino de poner el foco en una situación para la que no logro encontrar, puesto en modo ciudadano, ni explicaciones ni justificaciones convincentes. Aunque lo he intentado.

En verano, supongo que en otras épocas también pero no puedo dar fe de ello, el Jardín se convierte en un lugar tranquilo y atractivo para tomar unas cañas mientras miras la prensa,  hablas con amigos, escuchas la banda, paseas, o acompañas a tus hijos o nietos a ver a Maese Villarejo. El Jardín de Astorga tiene sus diferentes públicos según la hora, como las Ramblas de Barcelona.
También la Plaza de Santocildes se convierte en un punto de concentración de gente gracias a las terrazas de los bares y al campo de fútbol, con portería incluida, en que los pequeños, y no tanto, han convertido el resto de la plaza.

Tiene poca explicación que la ruta entre ambos puntos tan frecuentados, el Jardín y la Plaza, disponga de aceras tan estrechas... en el mejor de los casos. Estamos hablando de la calle de La Bañeza y la Calle del Jardín. Las aceras de la primera son muy reducidas. La de los impares, que es la ancha, no admite dos personas que se crucen y una ha de poner, al menos, un pie en la calzada. La de los pares es más bien simbólica, su ancho no da ni para una persona.
Es notoria la rivalidad entre Astorga y La Bañeza, como todos los buenos vecinos que se precien, pero vengarse de ellos con la estrechez de las aceras de su calle en Astorga..., la verdad, me parece excesivo.

Pero el problema no es este, no. Esto es un acercamiento al problema.

El problema es cuando la Bañeza, calle, llega a la Calle del Jardín y después desaparece pasando llamarse Bajada Postigo. Ahí, en plena curva, comienza un edificio nuevo con cocheras y bajos y desaparece también su minúscula acera de impares. Desaparecidas ya calle y acera, todo el tramo de la Calle Jardín hasta el mismo, ha de hacerse por la mitad de la calzada, que como todo el mundo sabe es la parte de la calle destinada a la circulación de los vehículos. Este tramo no tiene aceras. Y recuerdo la definición de acera: "Parte lateral de la calle u otra vía pública, pavimentada y ligeramente más elevada que la calzada, destinada al paso de peatones."

Es decir, los coches bien aparcaditos, el Ayuntamiento cobrando por ello y la gente, niños incluidos, por la mitad de la calzada sorteando el tráfico de los aparcamientos y el que viene desde la Biblioteca y que va dando y dando vueltas buscando un sitio gratis para aparcar, ¡ilusos!, o bien pretende salir por la Bajada del Postigo.

Si la obsesión recaudatoria disminuyera un poco y aumentara la gestión y el ahorro, tal vez, los ciudadanos podríamos estar más agradecidos a nuestros munícipes.

Tal vez con ese ahorro podrían devolvernos las aceras para acceder al Jardín o a la Plaza sin tener que competir con el coche en su terreno, en la calzada.

Tal vez no esté bien pensado eso de privatizar sin ton ni son, un acceso público, un camino, una acera.

Tal vez no esté demasiado bien quitarnos un servicio, que sabemos cuál es, para darnos otro genérico que desconocemos.

Porque... puestos a privatizar... y a optimizar la cosa pública, tal vez sería más provechoso para las arcas municipales que alquilaran el edificio del Ayuntamiento a la iniciativa privada e hicieran sus plenos en la mitad de la Plaza de Santocildes. Sería algo parecido a caminar sin aceras, por el medio de la calzada,... pero más rentable.

Tal vez... tendrían la sensación de no poder realizar bien sus tareas por no disponer del lugar adecuado. Igual que los peatones que van y vienen del Jardín. 

Tal vez la transparencia consista no solo en oír las críticas, sino en asumirlas y actuar en consecuencia, es decir, explicando y fundamentando lo que se hace. Y si no existen explicaciones y justificaciones serias... siempre queda el recurso de corregir. Corregir es duro, pero también es muy humano, y créanme, algunos, lo tendríamos muy en cuenta.

Atentamente


Juan A Cordero

viernes, 26 de mayo de 2017

La cota Mas.

La cota Mas

Hablan los montañeros, con su jerga experta, de las cotas de altura como sinónimo de los niveles de preparación, entrenamiento y alcance de sus destrezas deportivas, que exigen un alto grado de sacrificio, entrega y sufrimiento necesarios para alcanzar las grandes cimas. Creo que la sensación de plenitud tras conseguir una meta está mas relacionada con el sacrificio, riesgo y esfuerzo por conseguirlo que con cualquier otra cosa, incluido el dinero.

De forma análoga a las cotas de altura de los montañeros, podríamos hablar también de las cotas de bajura de otros oficios, por ejemplo, los políticos. Sería algo así como pautar los niveles de degradación tipo por los que pueden discurrir ciertos comportamientos. Creo igualmente que la sensación de hacer el ridículo de forma tan coherente como perseverante, es decir, sin la más mínima sospecha de que se hace, debería ser analizada y tratada por profesionales expertos de la salud mental.

En 2010 Convergencia tenía 62 Diputados en el Parlament de Cataluña, y Mas, que se había caído del caballo, vio la luz. Se hizo independentista como los de ERC y, debió de pensar, me quedo con sus votos. A ello también contribuyó el CEO de la Generalitat... que hay quien dice que está pagado por Madrit.

Motores de la propaganda al 100%. Once de Septiembre de 2012. Fiestuqui indepe bien engrasada de subvenciones y con coreografía de Corea del Norte. El 25 de noviembre, aprovechando el aquelarre y la alta moral de la tropa, elecciones al Parlament. CDC pasa de 62 a 50 escaños. Eso tenía que haber sido suficiente para corregir el tiro en cualquier persona normal, pero no lo fue.

Contrariamente a toda lógica, se ponen los motores de la agitación al 120%, redoble de tambores y corrección del tiro para el lado contrario al que indicaba el sentido común. Nuevas elecciones al Parlament. Esta vez para el 27 de Septiembre de 2015, más cerca de la fiestuqui anual del 21 de Septiembre... no vaya a ser que actúe el efecto olvido y se desaproveche la alegría de la orgía. Los voceros desgañitados y TV3 perdiendo audiencia de forma alarmante. El CEO, igualmente optimista... mientras cobre, de cobrar,... aunque como no las tienen todas consigo porque la corrupción de CDC es inocultable, se unen a los de ERC (con 21 escaños) frente a los 50 de CDC. El engendro se llamó Junts pel sí, aunque otros lo llamaron Junts pel 3%, que finalmente también se quedaron cortos.
Total... para sacar 62 con ERC, los mismos que tenía en 2010, vaya un negocio. De esos 62, se decía, 32 pertenecían a CDC y 30 a ERC, es decir otros 20 escaños perdidos, y ya suman 32 escaños menos que cuando el astuto Artur tomó las riendas de la cosa. Además la CUP pide su cabeza, que le es entregada limpiamente, y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña lo inhabilita. Y Puigdemont, un don nadie, lo ningunea, y la neoconvergencia, no quiere saber nada de él.

Para las siguientes elecciones catalanas los restos de CDC, pueden sacar 15 o 17 escaños. La antigua CDC, el nombre nuevo lo encuentro malsonante por flatulento, entrega la mitad de los que tenía, es decir, otros 15. En 5 años, el insigne Mas, el astuto, el maquiavelo catalán, la inteligencia personificada, la mente más preclara de Cataluña, se ha cagado su partido, su carrera dentro de él, la carrera de todos los chorizos que traía alrededor, que no eran pocos por lo que se va viendo y ha encumbrado a Junqueras, al que pensó que se lo podía comer de un bocado. Como si fuera fácil... ¡Qué ojo!

Pienso que una trayectoria tan poco errática de fracaso, debería ser reivindicada por gentes que se consideran antinacionalistas en general y antinacionalistas catalanes en particular, como es mi caso. Me veo en la obligación moral de pedir, a quién proceda, la des-in-habilitación de Mas, es decir su habilitación. No sabemos su suelo, aunque debe andar muy cercano al 0 absoluto. Denle la habilitación por unos años más y puede que deje arreglado en tema del independentismo catalán para otros 40 o 50 años que volverán con la tabarra recurrente... mientras tengan más riqueza que la media nacional..., que el nacionalismo se mide en Euros como bien sabe el PNV.

Además de la solicitud de des-in-habilitación de Mas, en base a la insistencia de sus chulescas actitudes que jamás han desdibujado su personaje como un perfecto adefesio y en base a su afán de logro y superación de un ridículo tapándolo con otro mayor, pido que se admita a trámite un estudio semántico, preferiblemente llevado a cabo por los técnicos de la Real Academia de la Lengua, por si procediera acuñar la expresión "la cota Mas" para significar la dificultad de alcanzar niveles cercanos a los logrados por nuestro personaje respecto a estulticia, insensatez y ensimismamiento político que puede sufrir un ser humano de apariencia normal.

Es cierto que ha dejado el pabellón muy alto... pero no hay que descartar, en el futuro, que algunos/as, incluso de la misma plaza de Sant Jaume, aspiren a arrebatarle la cota máxima de ridiculez que nuestro personaje ha logrado con tanto empeño y laboriosidad. Sé que se están entrenado y la cantera es grande. Nunca se sabe...
De momento conceptos como necedad, bajeza moral, ignorancia, ausencia del mínimo asomo de sentido común y otros no correrán riesgo de desuso en nuestro parloteo político diario... del que van desapareciendo, desgraciadamente, otros como probidad, decencia, entereza o integridad.

Juan A. Cordero Alonso
Barcelona. 27 de mayo de 2017

viernes, 21 de abril de 2017

Domingo de Resurrección

Domingo de Resurrección

Fue el 16 de Abril de 2017, aunque recién estrenado. Hora entre las 0:40 y la 1:00. Noche de luna de llena a cuarto menguante, primaveral, unos 15º. Lugar, la no siempre pacífica ciudad de Astorga.
De vuelta a casa, con Elena, mi mujer, y después de pasear por el Centro, tomar unas cañas con sus correspondientes pinchos en el GPS y la Verja, saboreando y paladeando la preciosa noche, a la altura del Palacio nos cruzamos con un chico de complexión normal, andares y movimientos algo desacompasados y pelo negro más bien encaracolado, a cuerpo, con unos grandes cascos en los oídos y hablando alto, él solo, en castellano. Yo pensé que hablaba con alguien por teléfono, pero no, monologaba sobre el reparto del mundo entre materia y antimateria, que viene a ser una forma más elaborada del buenos y malos de toda la vida.

Casi inmediatamente después de cruzarnos, el cambió el sentido que llevaba y continuó detrás de nosotros, unos 100 metros, como desde el comienzo de la Catedral hasta el Aljibe. No paraba de hablar, muy alto, sobre cosas inconexas que daban vueltas alrededor de un tema central, que había que matar a todos los judíos porque eran los culpables de todo lo que estaba pasando… que tampoco explicó lo que era.

En el paso cebra del Aljibe al antes Árbol y ahora Día, se puso a nuestra altura. Lo miré insistente y amenazantemente con el puño cerrado que contenía la parte de una llave visible entre los dedos índice y anular. Esa mirada pretendía ser disuasoria. No hubo comentarios, él también me miró. Momentáneamente cayó y dio unos pasos atrás.

Tras el paso cebra, aceleramos nuestro, hasta entonces, plácido paseo. Nos seguía siguiendo a unos 10 o 12 pasos, con su monólogo tenebroso y ribeteado de Apocalipsis.

Íbamos nerviosos por la Avenida de Ponferrada, acera del Restaurante Las Murallas, Elena, más que yo. Doblamos en Oliegos y aceleramos aún más el paso para tratar de alejarlo. No fue posible.
Subiendo la cuesta, adelantamos a tres personas, dos mujeres y un hombre de unos treinta y tantos. Pensé que eso sería un freno para nuestro perseguidor, pero me equivoqué.

Llegamos a casa abrí la puerta y Elena entró. Yo me di la vuelta para encontrarme con él, que estaba muy cerca y, creo, con pretensiones entrar en nuestra casa. Di dos pasos, y a menos de un metro de él, le amenacé, ahora si verbalmente y con el puño en alto. Le dije que si daba un paso más de la hostia que le daba llegaba a la pared contraria, de la Escolapias. Lo repetí otra vez con más énfasis. Pasaron las tres personas recién adelantadas con mirada y cara de no meterse en líos.

Tenía una mirada ida, como quién mira a dos lugares distintos a la vez y sin estrabismo. Retrocedió 3 o 4 pasos. Me di la vuelta, entre en casa y cerré con llave.
Ya dentro de casa veíamos sus movimientos y oíamos sus voces enfrente de nuestra puerta de hierro y cristal traslúcido mientras olisqueba si había alguna otra forma de acceso, supongo. Quise salir de nuevo y poner fin a aquello, pero fui disuadido por Elena.

Llamó al 091, le pidieron la descripción del asaltante, se la dio y le comentaron que ya sabían de quién se trataba, que estuviera tranquila y que vendrían en un momento. Nuestro acosador, siguió merodeando por la casa unos 5 o 10 minutos, de forma que cuando llegaron los dos agentes de la Policía Nacional, aun se lo encontraron allí.

Me pidieron la documentación, se la di. Les conté lo que había pasado, trataron de tranquilizarme. El “presunto” que no llevaba DNI, les dijo llamarse Cesar y dos apellidos catalanes que no recuerdo. Dijo que había vivido en Barcelona y ahora vivía en la Calle del Pozo de Astorga. Mientras estaba contra la pared y lo cacheaban, continuaba con que a los judíos había que matarlos a todos, y que nos había seguido porque había visto nuestra mirada de judíos, y que los malhechores necesitaban un castigo. También identifico como judía la agente policía.

Nos dijeron que era inofensivo, que no iba armado, que no nos preocupáramos, y que en caso de haber algo, que llamáramos de  nuevo. Y a él, que se fuera para casa o que ellos lo iban a acompañar y que no saliera más en toda la noche.
Así acabó la noche de gloria que da paso al Domingo de Resurrección. Yo me tomé una copa y Elena se acostó vestida. Ella dice que por si acaso.

El día siguiente pasé por el Centro de Policía Nacional de las Murallas a enterarme de que había pasado finalmente. Una agente muy educada y correcta me dijo que ya lo conocían, que era de Barcelona, que había llegado hace más o menos un mes, que no pagaba en la pensión donde estaba y que ya había causado algún que otro incidente. Que no podían hacer nada… mientras no hubiera algo más serio, léase sangre, muerte, etc.

Que más quisieran ellos que poder hacer algo… pero parece ser que están atados de pies y manos, los Policías Nacionales, digo.

Todo esto cuando aún está tierno el caso de Denise en el Camino de Santiago, que tuvo lugar a escasos kms de donde esto ocurre.

La sabiduría popular, acuñada en refranes, tiene uno muy bueno para situaciones como esta. Y es: “De que muerto el burro, la cebada al rabo”… muy oído por estos lares.

Juan A. Cordero Alonso
Barcelona, 21 de Abril de 2017

El reventón del buenismo.

Otra vez ha pasado. En Paris. En los Campos Elíseos. Un policía muerto y varios heridos entre ellos, un turista. Otra vez, el criminal abatido era un viejo conocido de la policía francesa, Abu Yousif, el 'Belga', reivindicado por el EI, de 39 años, radicalizado, con un amplio historial delictivo, con robos, disparos a policías, etc. Había estado en la cárcel y no sé si habría salido por buen comportamiento… Sin comentarios.

Es decir, al igual que ocurrió con los atentados de Bruselas, en la discoteca Bataclán y en otros muchos atentados, nos empieza a ser desgraciadamente frecuente oír cómo, la policía nos cuenta que los conocía, los tenía fichados, estaban pendiente de expulsión, una larga retahíla de comentarios que dejan descarnada su impotencia para evitar lo que, al menos en parte, podría ser evitado.

Si la policía no actúa, teniendo los datos y la información relevante, hemos de pensar que algo se lo está impidiendo. Y este algo se llama buenismo, y lo gestionan los funcionarios de la corrección política que viene a ser la antesala del pensamiento único, bien por ausencia, por marginación o por aniquilación de cualquier pensamiento disidente. 

¿Cómo explicar la inacción de la policía ante delincuentes, terroristas y fanáticos convictos y confesos, sin la intervención de la decisión política? ¿Que prueba se tiene que probar para que un ladrón de un coche que dispara a dos policías que lo interceptan, que es por fin detenido y ya en la Comisaría, le roba el arma a otro y también lo hiere, esté detenido? Yo, y creo que alguno más, esto no lo entiendo.

Una especie de nuevo Leviatán parece que intenta la fusión de poderes que democráticamente habían sido separados. Es como si los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se hubieran fusionado bajo la lógica buenista fundamentada en Rousseau y aplicada a machacamartillo. El buenismo político imperante, más propio, creo yo, de gente con ganas de quedar bien que con ideas profundas sobre lo que es el bien común, es rampante, contagioso y acrítico, pero exitoso, extendido y moderno. Al menos en estas latitudes del Estado del Bienestar y bienpensar, Como si fuera todo junto.

Más de un necio con pretensiones sigue probando con variantes de lo que Locke dejó escrito en 1609 “Si la realidad no coincide con mis palabras peor para la realidad”. Dicho de otra manera, que la realidad se retuerza tanto como sea necesario con tal de que se parezca a lo que yo digo que tiene que ser. Y no habría ningún problema en ello, si no fuera porque yo, y tú también, somos esa realidad retorcida con la que alguien juega a ver si nos parecemos a sus devaneos y modelos.

Por lo visto hay personajes que necesitan descargar su inutilidad como gestores públicos viendo y gestionando el dolor de los demás. Cualquier cosa antes que tocar los principios que los mecen, la corrección política que les da de comer y el impartir moral de los que están absolutamente seguros de su fe y su verdad.

Hemos pasado del “toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario” a “toda persona es inocente aunque se demuestre veinte veces lo contrario”. Eso supone cero riesgos en la aplicación de la Ley que desde el poder se administra, pero no es Ley, es chalaneo.

Y poco a poco se va descubriendo el juego, bien tramado por cierto, de la descalificación rápida del detractor. El abuso de los conceptos descalificadores crea anticuerpos, y cada vez ocasionan menos efectos. Llamar facha al que no piensa como “hay que pensar” no evita que haya gente piense como quiera, que lo exprese, y que se ponga por montera lo que digan de él. Y además, esto puede ir a más.

El buenismo vanguardia va a tener que ir dando pasos en dirección a la realidad. Va a tener que irse olvidando de forzar la realidad para que se parezca a sus conceptos e ir forzando sus conceptos para que se parezcan a la realidad. Asumir riesgos a equivocarse, tomar decisiones y ajustarlas a los contextos, sustituir lo providencial y absoluto por la heurística. Sin esos y otros cambios no se puede influir en lo real de forma efectiva, poco a poco, sin revoluciones ni a golpe de decretos.

Esta es la asignatura pendiente de nuestros bienpensantes buenistas oficiales si no quieren ver cómo va desapareciendo su ya exigua parroquia, cada vez más madura y desacomplejada.
¿Cómo explicar, sino, ese 43% de voto obrero hacia Marine Le Pen?
¿Seguiremos diciendo lo de siempre, que se han derechizado, y ya está?
¿Ningún análisis con algo más de altura para explicar la desaparición de la izquierda como referente obrero en Francia, por ejemplo?

Sin autocrítica, el buenismo oficial no hará otra cosa que seguir forzando las costuras democráticas, bastante debilitadas por la crisis, con temores serios y fundados de que pueda surgir un fuerte reventón. 

Juan A Cordero
Barcelona, 21 de Abril de 2017