lunes, 29 de mayo de 2017

Una cutrez vial

No voy mucho a la ciudad donde nací pero quiero ejercer mi derecho relativo a opinar sobre las cosas que en Astorga ocurren, que yo veo que ocurren, y que tal vez tengan una explicación que desconozco, y que públicamente solicito a través de este medio.

Vaya por delante que no se trata de una descalificación global de la actuación, en este caso, del Ayuntamiento, sino de poner el foco en una situación para la que no logro encontrar, puesto en modo ciudadano, ni explicaciones ni justificaciones convincentes. Aunque lo he intentado.

En verano, supongo que en otras épocas también pero no puedo dar fe de ello, el Jardín se convierte en un lugar tranquilo y atractivo para tomar unas cañas mientras miras la prensa,  hablas con amigos, escuchas la banda, paseas, o acompañas a tus hijos o nietos a ver a Maese Villarejo. El Jardín de Astorga tiene sus diferentes públicos según la hora, como las Ramblas de Barcelona.
También la Plaza de Santocildes se convierte en un punto de concentración de gente gracias a las terrazas de los bares y al campo de fútbol, con portería incluida, en que los pequeños, y no tanto, han convertido el resto de la plaza.

Tiene poca explicación que la ruta entre ambos puntos tan frecuentados, el Jardín y la Plaza, disponga de aceras tan estrechas... en el mejor de los casos. Estamos hablando de la calle de La Bañeza y la Calle del Jardín. Las aceras de la primera son muy reducidas. La de los impares, que es la ancha, no admite dos personas que se crucen y una ha de poner, al menos, un pie en la calzada. La de los pares es más bien simbólica, su ancho no da ni para una persona.
Es notoria la rivalidad entre Astorga y La Bañeza, como todos los buenos vecinos que se precien, pero vengarse de ellos con la estrechez de las aceras de su calle en Astorga..., la verdad, me parece excesivo.

Pero el problema no es este, no. Esto es un acercamiento al problema.

El problema es cuando la Bañeza, calle, llega a la Calle del Jardín y después desaparece pasando llamarse Bajada Postigo. Ahí, en plena curva, comienza un edificio nuevo con cocheras y bajos y desaparece también su minúscula acera de impares. Desaparecidas ya calle y acera, todo el tramo de la Calle Jardín hasta el mismo, ha de hacerse por la mitad de la calzada, que como todo el mundo sabe es la parte de la calle destinada a la circulación de los vehículos. Este tramo no tiene aceras. Y recuerdo la definición de acera: "Parte lateral de la calle u otra vía pública, pavimentada y ligeramente más elevada que la calzada, destinada al paso de peatones."

Es decir, los coches bien aparcaditos, el Ayuntamiento cobrando por ello y la gente, niños incluidos, por la mitad de la calzada sorteando el tráfico de los aparcamientos y el que viene desde la Biblioteca y que va dando y dando vueltas buscando un sitio gratis para aparcar, ¡ilusos!, o bien pretende salir por la Bajada del Postigo.

Si la obsesión recaudatoria disminuyera un poco y aumentara la gestión y el ahorro, tal vez, los ciudadanos podríamos estar más agradecidos a nuestros munícipes.

Tal vez con ese ahorro podrían devolvernos las aceras para acceder al Jardín o a la Plaza sin tener que competir con el coche en su terreno, en la calzada.

Tal vez no esté bien pensado eso de privatizar sin ton ni son, un acceso público, un camino, una acera.

Tal vez no esté demasiado bien quitarnos un servicio, que sabemos cuál es, para darnos otro genérico que desconocemos.

Porque... puestos a privatizar... y a optimizar la cosa pública, tal vez sería más provechoso para las arcas municipales que alquilaran el edificio del Ayuntamiento a la iniciativa privada e hicieran sus plenos en la mitad de la Plaza de Santocildes. Sería algo parecido a caminar sin aceras, por el medio de la calzada,... pero más rentable.

Tal vez... tendrían la sensación de no poder realizar bien sus tareas por no disponer del lugar adecuado. Igual que los peatones que van y vienen del Jardín. 

Tal vez la transparencia consista no solo en oír las críticas, sino en asumirlas y actuar en consecuencia, es decir, explicando y fundamentando lo que se hace. Y si no existen explicaciones y justificaciones serias... siempre queda el recurso de corregir. Corregir es duro, pero también es muy humano, y créanme, algunos, lo tendríamos muy en cuenta.

Atentamente


Juan A Cordero

viernes, 26 de mayo de 2017

La cota Mas.

La cota Mas

Hablan los montañeros, con su jerga experta, de las cotas de altura como sinónimo de los niveles de preparación, entrenamiento y alcance de sus destrezas deportivas, que exigen un alto grado de sacrificio, entrega y sufrimiento necesarios para alcanzar las grandes cimas. Creo que la sensación de plenitud tras conseguir una meta está mas relacionada con el sacrificio, riesgo y esfuerzo por conseguirlo que con cualquier otra cosa, incluido el dinero.

De forma análoga a las cotas de altura de los montañeros, podríamos hablar también de las cotas de bajura de otros oficios, por ejemplo, los políticos. Sería algo así como pautar los niveles de degradación tipo por los que pueden discurrir ciertos comportamientos. Creo igualmente que la sensación de hacer el ridículo de forma tan coherente como perseverante, es decir, sin la más mínima sospecha de que se hace, debería ser analizada y tratada por profesionales expertos de la salud mental.

En 2010 Convergencia tenía 62 Diputados en el Parlament de Cataluña, y Mas, que se había caído del caballo, vio la luz. Se hizo independentista como los de ERC y, debió de pensar, me quedo con sus votos. A ello también contribuyó el CEO de la Generalitat... que hay quien dice que está pagado por Madrit.

Motores de la propaganda al 100%. Once de Septiembre de 2012. Fiestuqui indepe bien engrasada de subvenciones y con coreografía de Corea del Norte. El 25 de noviembre, aprovechando el aquelarre y la alta moral de la tropa, elecciones al Parlament. CDC pasa de 62 a 50 escaños. Eso tenía que haber sido suficiente para corregir el tiro en cualquier persona normal, pero no lo fue.

Contrariamente a toda lógica, se ponen los motores de la agitación al 120%, redoble de tambores y corrección del tiro para el lado contrario al que indicaba el sentido común. Nuevas elecciones al Parlament. Esta vez para el 27 de Septiembre de 2015, más cerca de la fiestuqui anual del 21 de Septiembre... no vaya a ser que actúe el efecto olvido y se desaproveche la alegría de la orgía. Los voceros desgañitados y TV3 perdiendo audiencia de forma alarmante. El CEO, igualmente optimista... mientras cobre, de cobrar,... aunque como no las tienen todas consigo porque la corrupción de CDC es inocultable, se unen a los de ERC (con 21 escaños) frente a los 50 de CDC. El engendro se llamó Junts pel sí, aunque otros lo llamaron Junts pel 3%, que finalmente también se quedaron cortos.
Total... para sacar 62 con ERC, los mismos que tenía en 2010, vaya un negocio. De esos 62, se decía, 32 pertenecían a CDC y 30 a ERC, es decir otros 20 escaños perdidos, y ya suman 32 escaños menos que cuando el astuto Artur tomó las riendas de la cosa. Además la CUP pide su cabeza, que le es entregada limpiamente, y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña lo inhabilita. Y Puigdemont, un don nadie, lo ningunea, y la neoconvergencia, no quiere saber nada de él.

Para las siguientes elecciones catalanas los restos de CDC, pueden sacar 15 o 17 escaños. La antigua CDC, el nombre nuevo lo encuentro malsonante por flatulento, entrega la mitad de los que tenía, es decir, otros 15. En 5 años, el insigne Mas, el astuto, el maquiavelo catalán, la inteligencia personificada, la mente más preclara de Cataluña, se ha cagado su partido, su carrera dentro de él, la carrera de todos los chorizos que traía alrededor, que no eran pocos por lo que se va viendo y ha encumbrado a Junqueras, al que pensó que se lo podía comer de un bocado. Como si fuera fácil... ¡Qué ojo!

Pienso que una trayectoria tan poco errática de fracaso, debería ser reivindicada por gentes que se consideran antinacionalistas en general y antinacionalistas catalanes en particular, como es mi caso. Me veo en la obligación moral de pedir, a quién proceda, la des-in-habilitación de Mas, es decir su habilitación. No sabemos su suelo, aunque debe andar muy cercano al 0 absoluto. Denle la habilitación por unos años más y puede que deje arreglado en tema del independentismo catalán para otros 40 o 50 años que volverán con la tabarra recurrente... mientras tengan más riqueza que la media nacional..., que el nacionalismo se mide en Euros como bien sabe el PNV.

Además de la solicitud de des-in-habilitación de Mas, en base a la insistencia de sus chulescas actitudes que jamás han desdibujado su personaje como un perfecto adefesio y en base a su afán de logro y superación de un ridículo tapándolo con otro mayor, pido que se admita a trámite un estudio semántico, preferiblemente llevado a cabo por los técnicos de la Real Academia de la Lengua, por si procediera acuñar la expresión "la cota Mas" para significar la dificultad de alcanzar niveles cercanos a los logrados por nuestro personaje respecto a estulticia, insensatez y ensimismamiento político que puede sufrir un ser humano de apariencia normal.

Es cierto que ha dejado el pabellón muy alto... pero no hay que descartar, en el futuro, que algunos/as, incluso de la misma plaza de Sant Jaume, aspiren a arrebatarle la cota máxima de ridiculez que nuestro personaje ha logrado con tanto empeño y laboriosidad. Sé que se están entrenado y la cantera es grande. Nunca se sabe...
De momento conceptos como necedad, bajeza moral, ignorancia, ausencia del mínimo asomo de sentido común y otros no correrán riesgo de desuso en nuestro parloteo político diario... del que van desapareciendo, desgraciadamente, otros como probidad, decencia, entereza o integridad.

Juan A. Cordero Alonso
Barcelona. 27 de mayo de 2017