lunes, 30 de octubre de 2017

Agradecimientos a Puigdemont

Este texto va dirigido al golpismo catalán representado por el tridente Puigdemont, Junqueras, Forcadell como vértice y culmen de lo más pervertido, corrupto y delictivo de nuestra reciente Historia. Los historiadores hablarán de ustedes como se merecen cuando sean eliminadas las  mamandurrias y sinecuras que dan a cambio de autobombo, falsificación y futuros idílicos.

No obstante, a mi si me gustaría hacer públicos unos agradecimientos por los servicios prestados.

1. Gracias porque después de casi 40 años, he visto que en Cataluña existe un Estado que es capaz de defender mis derechos e intereses. Hasta ahora me he tenido que conformar imaginando a ese Estado, que debía existir por algún sitio, sin verlo ocuparse de los atropellos que el  nacionalismo me ha causado, desde la lengua de escolarización de mis hijos hasta los insultos de TV3, que también pago, pero de la que hubiera querido recibir algo más que reproches y humillaciones... en el caso de que la hubiera visto.

2. Escogieron un buen momento. Seguramente sus asesores, esos lumbreras, les persuadieron que el mejor momento para el Golpe, era el de una gran crisis. Aprovecharon el descenso de gasto social y el casi rescate para el órdago. Milimétrico. Ese era su gran argumento, la debilidad del otro, no la creencia de lo que ustedes predicaban a sus parroquianos. Era probable que el Estado no actuase, como de costumbre, pero esta vez no fue así.

3. Gracias por haber ayudado a vencer las fuertes resistencias del PP, el PSOE y Cs y ponerlos de acuerdo en que existe una cosa más importante que su propio ombligo y su propia pulsión. Los seculares desprecios que hemos sentido los no nacionalistas han sido tan sobrepasados por lo que ustedes representan. Su desatino ha precipitado abruptamente el final del proceso. Por fin. Y se acabó el tratamiento de Ustedes; con vosotros vais de sobra.

4.- Gracias por poner en la calle los días 8 y 29 de Octubre esa inmensidad de señeras y banderas españolas, hermanadas frente a ese monstruo carlista mitad burgués mitad ocupa. El hecho de haberos puesto al nivel de la CUP, e igualados a ellos, ha simplificado mucho las cosas. Así ha quedado desnuda vuestra verdadera catadura, vuestra ignominia y vuestra ignorancia. Sabíamos que existíamos individualmente pero no teníamos conciencia de grupo, y menos del tamaño del grupo.

5. Gracias por ese tiro y por esa culata. Habeis hecho que mucha gente deje de bajar la mirada ante vuestra soberbia y prepotencia. Os mantenemos la mirada de frente porque ya no os tenemos miedo, porque ya no estamos solos, porque tenemos un Estado, porque ya no engañais a nadie en Europa, porque sois unos delincuentes y porque estáis al otro lado del Estado de Derecho.

6. Gracias por sacarnos del ostracismo en que poco a poco nos fue encerrando el pujolismo con la complicidad y el beneplácito de nuestro Estado... hablando catalán en la intimidad, unas veces, y otras, frenando la contestación a la Inmersión con Jordi Menéndez (más tarde protegido y mantenido por Montilla) como Jefe de la Alta Inspección Educativa del Estado.

7. Gracias por desambiguar el Podemismo y enfocarlo donde siempre ha estado, en lo suyo, en la democracia representativa no, en lo otro, en el cuanto peor mejor (como vosotros), fuera de Europa, de la Ley, del Euro, argentinizado, dirigido por vividores maduros que no saben lo que significa un horario-de-ocho-horas. También agradecemos a la Colau que haya enseñado a contar a su Guardia Urbana Pretoriana hasta 300000, que es mucho más de lo que debe saber contar ella.

8. Gracias por ponerle el espejo delante de sus caras a los no pocos rufianes que pululan por el Congreso de los Diputados, por hacerles tragar sus propias bilis y por regalarnos a los demás el placer de ver personificada la caída de una sonrisa soberbia y prepotente por cuatro monedas de plata. Es el peaje cuando no tienes plan B, o tu plan B es el paro. Dejarán de sonreír un tiempo para ver cómo sonreímos los demás mirando sus caras.

9. Gracias por habernos mostrado, inequívocamente, la dimensión de vuestra demencia. Hubo muchos  que se mostraban reacios a admitir lo que veían y tuvieron que elaborar detallados y complejos planes para no traicionar el principio de coherencia cognitiva. Les creyeron en la acogida que nos tenía reservada Europa, en la no fuga de bancos ni empresas, en la bondad del Sistema Educativo sectario o corrompido por dentro. Pero, ya no. O ya no todos.

10. Gracias por ayudar a modelar un patriotismo defensivo de los Derechos que pretendíais arrebatarnos como españoles y como europeos. También porque algunos han vuelto a llamar España a lo que antes llamaban Estado Español..., entre otras cosas, para no ofenderos.

11. Gracias porque, afortunadamente y pesar de los esfuerzos tan enormes que habéis hecho en las aulas, en los medios y en el resto de pesebres que creasteis para abrevar, cada vez los casposos racistas identitarios pasáis menos desapercibidos, incluso se os percibe a distancia, el tan tan de la tribu anda algo encallado y a muchos de vuestros fieles se les va cayendo el velo.

12. Gracias por haberos ido, con nocturnidad, alevosía y ese arrojo que caracteriza solo a los más valientes, como presuntos delincuentes cuando aún no lo érais a Bélgica a pedir asilo político. ¿Quién defenderá ahora la República Catalana si le faltan sus fieles generales? Aunque bien mirado, podíais haber comenzado por ahí y ahora tendríamos más empresas, más bancos, más turismo, más cohesión y menos incertidumbre.

13. Gracias por último a la Iglesia Catalana, a la que la ortodoxia golpista obligó a salir de la equidistancia en la que tan bien se desenvuelve, que cantó y contó votos en algunas de sus iglesias... que también pagamos todos. Bueno, pagábamos, porque se me acaba de caer la X de la Declaración de la Renta.

Por lo demás, y a los demás, que les vaya  bonito. Cómprense ustedes un gorro frigio y tengan un buen y largo Viagte a Itaca o donde quiera que vayan.

Saludos

Juan Antonio Cordero Alonso

Un catalán de Astorga

martes, 24 de octubre de 2017

La memez del boicot

Tal vez uno de los mayores daños, y también de los mejores logros de nacionalismo, haya sido, y esté siendo, trasvasar a la zona sentimental y emocional más profunda de nuestro cerebro la actividad de áreas de la corteza prefrontal donde residen lógica, pensamiento y lenguaje, etc, que nos hace diferentes de otros animales, menos evolucionados.  Jamás debieron salir los hechos de la zona de comparación y contraste, porque fuera de esta zona es más fácil reducir pensamientos, ideas, lógica y razonamiento a fe ciega, creencias, deseos y emociones.

Las Religiones de todos los tiempos y algunos los "ismos" del SXIX, entre los que obviamente se encuentran el Nacionalismo y también el Marxismo, se han empleado a fondo, aunque con distintos resultados, en la ingente tarea de sustituir la capacidad crítica que nos viene dada como humanos, por una teoría global que, saltándose todo razonamiento y crítica, pueden dar cobijo y cobertura a la insignificancia individual y dar proyección colectiva al aislamiento existencial.

La manipulación y/o simplificación de la realidad borrando cualquier atisbo de diferencia, la tipificación binaria del pensamiento y la eliminación de medias tintas en los comportamientos y actitudes humanas suelen ser señas inequívocas de que el trasvase se ha producido. La metodología más frecuentemente usada por sus estrategas es la falacia de composición, en román paladino, tomar la parte por el todo.

Así, vemos a los nacio-separatistas representar a los catalanes (todos) cuando sólo cuentan con algunos. Esto es una trampa y muchos nos sentimos ofendidos al ser homologados con independentistas sin serlo y desearíamos y poco más de precisión y matices cuando se habla, y también cuando se piensa.
Ah, y por si fuera poco, el bofetón puede ser doble, de ida y vuelta. Lo recibes aquí, en Cataluña, de parte de su establisment... como todo el mundo sabe, pero también lo recibes fuera, cuando alguien, desenfadadamente, te suelta un "vosotros, los catalanes, siempre estáis con el mismo tema". Y, al tanto, no te lo dicen como sufridores del monotema sino como generadores del mismo.

O sea, que sales de Cataluña como liberándote del nacio-golpismo envolvente, recorres 600 u 800 km., llegas a Madrid o a León, y te das cuenta que es como si no te hubieses movido del sitio porque sigue habiendo quien está usando los mismos patrones de pensamiento, utilizando la mismas falacias y cometiendo idénticas imprecisiones que aquí. Lo fácil que es simplificar.

En 1936 hubo otro Golpe de Estado, pero que en el extranjero pensasen que todos los españoles éramos franquistas fue igual de burdo que lo que ahora ocurre en la España que piensa que todos los empresarios catalanes son golpistas. Y esa generalización no fue problema ni de Franco ni de los Nacio-golpistas, sino de esa masa deseosa de seguir consignas dirigidas a las vísceras y sin filtros suficientes del entendimiento, de simplificar hechos complejos, de asumir que otros piensen por uno y evitar confundirse.

Oigo perplejo que hay mucha gente en los supermercados que mira los etiquetados de los productos para rechazarlos por ser catalanes. ¡Toma finura de pensamiento!, ¡Para que vamos a hacer distinciones! Todo A es B otra vez, como los golpistas. Ufff... con qué velocidad pasamos de víctimas a verdugos.

Y casi seguro que mientras unos mueven el árbol, otros, que no suelen ser los mismos, recogen las castañas. Siempre que hay oportunidad, unos intentan aprovecharse de los otros y la única defensa que tienen los otros frente a los unos para no hacerse sus esbirros, es tener un criterio propio y curiosidad por ver en qué medida uno está siendo utilizado. Boicot a los productos catalanes, así, sin más. Vaya memez. Igual de memo que pedir el boicot desde Cataluña para los productos españoles por el mero hecho de serlos.

Entiendo el gesto, aunque puede ser muy discutible, de que se boicoteen productos de las empresas secesionistas, que las hay... aunque habría que hablar de la situación de esos trabajadores que van a trabajar cada día pero que pueden no compartir las ideas de sus jefes o de los socios capitalistas secesionistas.

Espero que nadie se dé un tiro en el pie, que puede ser, y no se pida el boicot para productos que,  aunque estén hechos en Cataluña, contengan la mayor parte de su valor añadido en Castilla, Extremadura, Andalucía o Aragón. Estas cosas nunca se saben.

Lo siento. No puedo adherirme al toque de campana del boicot a los productos catalanes, ni a ninguno otro, así, sin más. Demasiado simple para mi gusto y poco elaborado para mi forma de ver las relaciones entre los miembros de sociedades complejas.

Mientras, yo seguiré boicoteando los productos que considere de inferior calidad de los que tengan el mismo precio, o los más caros de entre los que considere equiparables de calidad. Pienso que eso es lo mejor para el mercado y, por tanto, para mi mismo. Prefiero la posibilidad de equivocarme de esta manera que la seguridad de hacerlo al dictado de las sacrosantas redes sociales, muchas veces en manos de incendiarios en realidades que comienzan siendo virtuales pero acaban siendo reales, redes donde el anonimato y la impunidad pueden dar, también, lo peor de cada uno, donde el mensaje se impersonaliza porque la oreja y boca no se conocen.

También quiero apartarme de la espiral de odio del esquema "acción-reacción-acción", más que nada porque uno ya no va sobrado de tiempo, y para el que me quede tengo otras prioridades.

Decía Faulkner que "cuando se tiene una buena dosis de odio, no hace falta la esperanza". Yo prefiero tener, aunque sólo sea un poco, de esto segundo.

Saludos

Juan Antonio Cordero Alonso