jueves, 12 de enero de 2017

Una teoría sobre el nacionalismo catalán

Reconozco que este escrito puede resultar algo especulativo. Digo esto para evitar su lectura a quién tenga ocupaciones más importantes que las de leer algo sobre el nacionalismo catalán basado en indicios, opiniones, hipótesis y teorías...
En la postverdad que vivimos, los hechos y los actos, parece que importan menos que las creencias y las emociones, pero aún así considero un deber luchar contra ese pesimismo.
Karmiloff-Smith, A e Inhelder, B., discípulos de Piaget, padre del cognitivismo psicológico como una de las corrientes de pensamiento que más ha influido en la educación europea en los últimos 50 años, propusieron una sentencia que, seguramente, trataba de superar el falsacionismo de Karl Popper y algunos discípulos como Lakatos... que lo dejaremos para otro día...
La frase es: 'Si quieres avanzar, hazte una teoría' (if you want to go ahead, get a theory). Es decir, cuando la teoría comienza a ser insuficiente para explicar hechos palpables, nuevos o no, hay que buscar otra teoría que, al menos, intente dar explicaciones sobre esas evidencias.
Esto es lo que pretendo. Contrastar antiguas y vigentes ideas sobre el nacionalismo del que no sabemos si es una realidad consistente o un conjunto de mentiras repetidas muchas veces. Fue Goebbels quien dijo aquello de que 'una mentira repetida miles de veces se  convierte en una verdad'. Hoy sabemos que Goebbels no tenía razón y lo que lo nacis repitieron y repitieron... finalmente no cuajó. Eso nos da ánimos.
Ya conocemos la teoría oficial del nacionalismo (catalán... u otro)... porque nos la han contado muchas veces. Nosotros somos distintos (eso suele ser mejores, más altos, más cultos, más ricos, más rubios, etc.) y los otros (los no nosotros) nos odian, nos roban y nos quieren anular y tenemos que defendernos de ellos preventivamente. Pero esa teoría no explica, por ejemplo, el enorme latrocinio de los Pujol and company, que fue el padre de la criatura. Que el gran estafador se inventará el 'Espanya ens roba' cuando era él el que nos robaba, cae fuera de la teoría oficial del nacionalismo. Hay evidencias que necesitan otros enfoques.
Frente a esta, yo mantengo la teoría de que en la trastienda del nacio-secesionismo lo que más hay es dinero público y miedo. Puede haber más cosas pero no en la misma cantidad. Y de entre todos los tipos de miedo que podríamos enumerar (a la muerte, a lo desconocido, al fracaso o al ridículo… (lo dejo ya porque la lista es casi infinita), el miedo de los gestores del nacio-secesionismo, creo que es un miedo, digamos, del tipo ‘agárrame que lo mato’… tan español, por otra parte. No puedo explicarme tanta bravura ahora y tan poca cuando los costos no eran nulos.
A veces me recuerda escenas cotidianas de las que cualquiera puede haber disfrutado y que, a veces, incitan a la reflexión.
Ayer paseaba por la playa de Barcelona disfrutando de un día casi primaveral. Parece que, a Dios gracias, los de Colaudemos del Ayuntamiento aún no controlan el Clima, aunque sé de buenas tintas  que andan en ello. No todo va a ser zafiedaz, provincianismo y ocupas en esta bonita ciudad.
La playa, que si la controlan, está llena de felices perros utilizados por sus amos y amas para romper el hielo, comenzar a socializar, para ligar, para hacer terapia o para lo que quieran. Para esto el perro es el amigo del hombre y de la mujer. Desde que Errejón, ese niño de bien, burgués, según Vestringe, descubrió recientemente el derecho de los perros, andamos algo soliviantados y nerviosos mientras esperamos colegios para perros, que deberían obtener los mejores en los resultados de la OCDE en Pruebas PISA para perros… En parte por ser los mejor escolarizados del mundo.
El caso es que con tanto perro por la playa, no es difícil observar cómo, a veces, cuando dos perros, uno caniche y otro grande, se cruzan mientras ambos van cogidos por las correas de sus respectivos amos/as, el pequeño ladra con furia al grande. Esos ladridos, tan insistentes como molestos, yo creo que guardan relación con el hecho de que el perro pequeño se sabe protegido por su amo/a, que para eso lo lleva atado, pero sobre todo, porque sabe que el grande también está atado. Creo que al ver atado al grande se le activa un plus de agresividad, con el consiguiente subidón de adrenalina, que los perros también tienen de eso. Así, supongo, queda bien el perro ante sí mismo en su ¿perrería u hombría? con costo 0. El instinto es muy inteligente.
No sé yo lo que pasaría, si ambos perros, grande y pequeño, se vieran sueltos en campo abierto, uno y otro sin correas ni amos/as, pero lo más probable es que el perro chico disimulara e hiciera mutis por el foro.
¿Cuál sería la explicación de ambos comportamientos perrunos? Yo lo veo claro, en el primer caso no existe el miedo y en el segundo sí. Cuando no hay miedo podemos elaborar grandes y elocuentes series de argumentaciones y de racionalidad sobre la explicación de las cosas, incluso, simular y llegarnos a creer grandes héroes, como David frente a Goliat... pero con Goliat atado. Cuando hay  miedo las neuronas de nuestro neocortex parecen cortocircuitadas y ponemos en funcionamiento mecanismos más útiles para nuestra supervivencia mamífera, que nos homologa con los perros: la lucha o la huida.
¿Cuánto tiempo llevan hablando de la Independencia los nacio-secesionistas? ¿Cuántos 11-S y declaraciones sobre la Independencia de Cataluña? ¿A qué están esperando, total, si lo harán unilateralmente? ¿Por qué no salen de una vez al balcón de la Generalitat y declaran la Independencia de Cataluña? ¿Por qué no firman el dichoso Decreto de Independencia de una santa vez, dejan de marear la perdiz y se ponen a hacer algo, e incluso, a hacer nada? ¿A qué viene tanta astucia y cuidado en las formas para no ser pillados fuera de la Ley?
Yo creo que mucho largar y mucho decir en esa zona de seguridad, donde no pasará nada gracias a nuestra legalidad tan garantista, democracia se llama. Así han llegado al límite, y después del límite, claro hay que aplicar la legalidad. Y ahí están.
El número de escaños del Parlament de Cataluña son 135. La mayoría absoluta 68. El 2010 CiU más ERC tenían 72 escaños, mayoría absoluta. En 2012, los mismos partidos sumaban 71 escaños, mayoría absoluta también. En 2015, Junts pel Si (Ciu más ERC) tienen 62.
Y ahora, con 62… ¿les entran las prisas por la desconexión? Y culpabilizan a los de la CUP del fracaso del proceso. Justo ahora que no tienen mayoría absoluta. No me digan que no es sorprendente… a menos que les ocurra lo que al perro pequeño en terreno abierto y sin correa el grande, y prefieren que sea otro el que asuma los costes de ponerle el cascabel al gato. ¿Ahora que no pueden hacerlo es cuando quieren hacerlo y no querían hacerlo cuando si podían? Eso no me cuadra.
Si puedo pensar que la lucha oculta se dé para controlar los hombres/mujeres de paja de primera fila, los firma decretos complicados utilizarlos como infantería y fuerza de choque. Parece que estos peones de primera línea son fichados como arribistas supuestamente manejables… pero acaban dándose cuenta de la jugada y van declinando la oferta de ejercer de cascabelero. Esa creo yo que es la astucia: si hay bofetones en forma de inhabilitaciones,  multas o cárcel... (que es lo más probable) que los reciba otro. La astucia no es para engañar al contrincante, sino para engañar al que les vota, ocultando el feo acto de ocultarse detrás de la barrera y que otros den la cara. La lucha es por la Secretaría General, por el control del partido, movimiento o lo que sea. Poder sin riesgos. Una sala de máquinas a resguardo, en el ángulo muerto de la acción penal. Lo expresó hace años muy claro otro nacionalista, Arzallus, unos mueven el árbol y otros recogen las nueces.
Un Junqueras muy emocionado, decía, casi entre gemidos, ‘hagámoslo ya… porfa’... , cuando quien tenía que dar la cara era Mas. Pero ahora, que ‘loqueseacat’ está de rebajas y el Number One es él… casi se ha quedado mudo al respecto. No me lo explico, cuando ha asumido que le puede tocar a él lo de dar la cara, ahora, no dice nada cómo lo hará. Ahora, habla mucho con Soraya, parece y está muy preocupado por la economía... que lo absorbe. ¿Antes de ser el Nº1… no estaba preocupado por la economía? Mejor ahora, claro.
Mas se abrió, al lado eso sí, cuando la CUP le encomendó su hoja de ruta, la de la CUP, es decir, que el siguiente paso que tenía que dar era firmar el Decreto de Independencia.  Fue y puso a Puigdemont para que lo diera, como quién pone a alguien de parachoque, despistado como venía de Gerona y, a priori, manejable. Él quedaba al lado, para retornar o no, en base a como saliera la jugada… pero sin el costo de la inhabilitación... u otros peores.
Puigdemont, una vez saboreadas las mieles que le exigía su ego, dice que tampoco, que no es un kamikaze, que nanai, que sea otro el del cascabel. Que él se va en 2017.
Ah, y la Munté, esa independentista amamantada a las ubres de la UGT de, otro independentista y asturiano, Josep Maria Alvarez, también anda con el si pero no o el no pero si. Bueno, aún le queda tiempo para fijar su postura definitiva que será, seguramente, ni o so. O sea, todos en núcleo duro... de no poner la cara para que te la puedan romper sin renunciar al heroísmo del perro pequeño que vi ladrar al grande, atado, por la playa.
Tal como lo veo yo, mi teoría, es que una cosa es querer enardecer astutamente a las masas y ponerlas por delante, de parapeto de la responsabilidad penal y otra firmar Decretos de Independencia. Lástima que no puedan firmarlo los miles de personas de Meridiana en el último 11-S. Lo digo, a sabiendas de que puedo estarles dando ideas a los astutos, que, aparte del ridículo, están haciendo leyes de desconexión (porque desobediencia sería delito... sigue el miedo) en secreto para que no sean impugnables. Sabemos que le interesa un bledo la opinión pública que no coincida con la publicada de TV3, pero ¿harán votar a los parlamentarios una ley cuyos contenidos sean desconocidos para la oposición?  
Señores nacio-secesionistas, después de todo lo que llevan haciendo en los últimos 35 años, no se paren en detalles. Ya nos conocemos todos. Los suyos, cada vez menos, seguirán felizmente reforzados en su baja autoestima y también engañados. Llamen a las cosas por su nombre y sean consecuentes con ellas... o acaben. Dejen de aburrirnos con sus cuentos, que tenemos cosas mejores que hacer que estar mirándole el ombligo todos los días y a todas las horas.
Y un par de cosas más para acabar. El Tribunal Constitucional alemán niega a Baviera un referéndum independentista, e Italia hizo lo mismo, primero con la Liga Norte, y ahora con El Veneto. Ya. Ya sé que Matteo Salvini les apoya como también apoya a Marine Le Pen, y que celebró públicamente el Brexit y la elección de Trump. Espero que estas noticias que vienen de Europa no les agüen aún más la fiesta. Muchos ciudadanos, entre los que me incluyo, nos alegramos de estas sentencias porque ayudan a que se cumplan legalidades de amplio consenso frente a grupúsculos reaccionarios y antítodo, porque les quitan la máscara y les dejan como el perro chico de ladrido calculado y porque nos anclan más a Europa.
Están muy desacreditados. Les faltan cartas para haber pedido un órdago de boca pequeña y les sobra corrupción. Van de farol. Europa, no.
La Cabalgata de Reyes les ha explotado en la boca y Ómnium Cultural y ERC (al menos una parte), incluso TV3, más listos, han puesto pies en polvorosa, porque meter a los niños por el medio el 5 de Enero, por muy Vic que sea el lugar escogido y salir airoso exige una finessa  de la que Ustedes carecen. Solo conocen el trazo gordo y basto, el atropello y la soberbia. Ni tan siquiera son astutos. Son ignorantes. Esta ha sido la última conocida… pero el descrédito lo han ido ganando poco a poco: Noqueo de Junqueras ante Borrell sobre Balanzas Fiscales, su homologación con los políticos más xenófobos y racistas de Europa según Político, que vota Puigdemont junto a Wilders, o el polaco Jaroslaw Kaczynski, el italiano Beppe Grillo, Sarkozy, Martin Selmayr… y un etcétera tan largo que haría inviable este artículo.
Sigan jugando con los que decidan seguir siendo sus juguetes mientras ustedes viven del cuento porque no tienen nada que ofrecer, excepto a sus santos votantes.
Sigan con la juerga… pero páguensela ustedes mismos a escote y déjennos en paz.
Juan A. Cordero

jueves, 5 de enero de 2017

Ciudadana Forcadell

No tomarás el nombre de Dios en vano. Es el segundo mandamiento de la Ley de Dios. Tal vez sean viejas reminiscencias religiosas pero lo cierto es que me siento más cómodo anteponiendo a su nombre la palabra ciudadana que la que correspondería a su cargo. Yo creo que es menos arriesgado. Lo sé, soy muy estricto con el lenguaje. Prefiero dejar la palabra honorabilidad, y lo que ella conlleva, para conceptos y situaciones no estrictamente protocolarias y más bien relacionadas con la dignidad, honradez, rectitud, integridad, nobleza, lealtad o decencia.

Uno de sus últimos deseos, señora Forcadel, ha sido que todos los catalanes se puedan expresar con la misma libertad que lo hace el Rey, o que usted misma. Una reflexión que, por profunda, me ha producido un gran desasosiego. No sé cómo entenderla y me va provocando un tsunami de pequeñas reflexiones y opiniones personales, una de las cuales puede ser esta. Con todo respeto.

Soy un catalán nacido en Astorga (León), sin pedigrí, es cierto, pero también sin síndrome de Estocolmo. No pude ejercer el derecho a decidir donde nací pero tampoco estoy traumatizado por ello. Procuro que las decisiones que puedo tomar, guarden un mínimo de coherencia cognitiva con mi forma de ser y estar. Ejerzo mi derecho a decidir alejándome de causas que, vestidas con banderas y estrellas, tratan de ocultar insolidaridad, conservadurismo y diferencias étnicas en las que no creo y acercándome a otras mas gratas o estéticas.

Soy un catalán, que escucha, habla y lee lo que quiere y en cualquiera de las lenguas que puede entender, hablar y leer… que tampoco son tantas. He trabajado trabajado 41 años en la Enseñanza Pública. Y creo conocer desde dentro lo que se cuece en ella. Mandangas y ruedas de molino con las que va comulgando el profesorado en un ambiente de ideologización, donde los contenidos, los currículos, los aprendizajes… han sido un apartado menor y subsidiario de la propaganda del Leviatán nacio-secesionista. Y he visto mucha libertad de expresión, pero descompensada. Mejor dicho, unos tenían libertad de expresarse a favor del vendaval que soplaba y eso les hacia crecer en lo profesional y sentirse bien... mientras que otros tenían la misma libertad para no expresarse, para callarse, evitando caer en desgracia. Pero mucha libertad, eso si.

Los catalanes representados por la maquinaria publicitaría de TV3 y sus numerosos aledaños, no podrán quejarse de tener límites en la libertad de expresión. Día y noche, por tierra, mar y aire,  en medios públicos y privados, en papel o formato digital, por radio o televisión, en tertulias o conferencias universitarias, en subvenciones, en premios o en castigos... su cansino mensaje ha quedado claro, y todos los niños de guardería, e incluso algunos de Primaria, saben que España nos roba, pero los pujoles no. Clases de historia prêt-à-porter.

Durante años y años, ustedes, autodenominados representantes de Cataluña, confundiendo a su favor parte y todo, llevan expresándose tan libremente que se han saltado las normas más elementales no ya de contraste y veracidad, sino de pluralidad democrática y de respeto. Y todo ello sin asomo de sonrojo, como los tocados directamente por el dedo de Dios, único ser ante el que, dicen, darán cuentas.

Y siguen haciéndolo… Pero ya apenas le quedan credibilidad ni audiencia entre los suyos… y buscan titulares. Máquinas de titulares zafios, toscos y vulgares más orientados a los intestinos que al entendimiento, con los que reavivar una llama cada vez más apagada… porque no se puede engañar siempre a todos, sino a algunos y solo durante algún tiempo. Han pasado de descuidar las formas a pisotearlas. De la astucia a la estulticia. Un gran paso, ya lo creo.

Ya no tienen reparos en usar, en abusar, en manosear, en sobetear a la infancia y sus ilusiones ni en la Cabalgata de los Reyes Magos. ¿Qué puede importarle la magia de esa noche al ejército de cruzados rumbo a la tierra prometida? Todo vale como mercancía propagandista al servicio de un fin último y único: eliminación de derechos individuales y prioridad de los derechos de tribu. Eso es lo que Ustedes llaman su mandato democrático, destruir la democracia. ¿Quién más había hecho esto? Ah, sí, ya recuerdo. ¿Cómo olvidarlo con las vidas que costó?

Hablaba de desasosiego al leer su reflexión. Finalmente creo haber llegado a la conclusión de que Usted, señora Forcadell, en el fondo, debe de estar cerca muy de la felicidad, del clímax, del nirvana… de estados cercanos al éxtasis de los que tenemos alguna idea a través de personajes místicos como Santa Teresa de Jesús, que ‘moría porque no moría’ de tan alta vida como esperaba.

La supongo feliz porque cualquier catalán, como yo mismo, incluso sin soporte alguno de Tevetreses, Vanguardias, Godoes, Mikimotos y demás carcundia… puedo expresarme como deseo y como lo estoy haciendo, libremente, como el Rey, o como Usted misma, Señora Forcadell. Los que queremos expresarnos libremente, podemos hacerlo, Señora Forcadell. Sólo se nos exige una actitud de respeto sobre lo que hablamos y escoger el medio en que lo hacemos. Esas son las premisas.

Otra cosa, Señora Forcadell, es cometer delitos. Voy a intentar ser muy pedagógico para que lo entienda. Incluso podría escribírselo en catalán para asegurarme de lo que le digo llegue donde tiene que llegar… con independencia de que, después, sea comprendido o no.

Una cosa es libertad de expresión, que la tiene todo el mundo, en España y otra muy distinta es echar el cedazo e intentar retener a los otrora fieles de la fe nacionalista que van abriendo los ojos gracias a lo que a Ustedes les comienza a ser difícil de esconder: sus tics de totalitarismo rancio y manirroto y sus déficits democráticos que los homologan más con las repúblicas bananeras que con el bienestar occidental.

Usted y los suyos, pueden decir y dicen lo que quieren y donde quieren. Y aquí, en Catañuña sobre todo pero no únicamente, Ustedes tienen muchos dondes. Todos los dondes.

Fíjese lo que podríamos decir de la libertad de expresión los millones catalanes vetados por nuestra lengua y/o ideas, en TV3. ¿En qué programa de la parrilla de TV3 muestran Ustedes algo del pensamiento de los que nos consideramos catalanes y españoles y que somos más del 50%? ¿Qué tipo de democracia están utilizando Ustedes? ¿Han caído en la cuenta de que ese más del 50% también paga la juerga de TV3? ¿A esto le llaman Ustedes democracia, respeto y transparencia? Porque a simple vista parece más bien Edad Media y Moderna, tiempo previo, en todo caso, a la Revolución Francesa y la Independencia de los EEUU, allá por el S XVIII, es decir, su paraíso.

Ustedes, y nosotros, podemos pensar y podemos decir lo que queramos sin ofensas, mentiras ni falta de respeto. Lo que no podemos hacer es todo lo que pensamos y tampoco todo lo que decimos porque existen unas normas que nos hemos dado entre todos para que nuestra sociedad deje de ser una jungla. Y esto viene de lejos, señora Forcadell. No lo inventaron los españoles maléficos de Madrit. No. Fueron otros. Fueron los padres del concepto Estado: Locke, Hume, Hobbes, Rousseau… Tal vez debería releerlos o simplemente leerlos. Ellos son la base de la legalidad del Estado, primero, y después, de la Democracia, que en nuestro caso, es lo mismo.

Y la legalidad se va corrigiendo con el juego de participación de mayorías y minorías… desde dentro del Estado… porque antes de él, del Estado, me refiero, había solo feudalismo, tribus, absolutismos, dictaduras y poder religioso. Destruir el Estado es volver a la situación previa. Su viaje a Ítaca, es la Revolución o la vuelta al fuero, patria y honor, es decir, la eliminación de los derechos individuales. Tal vez la vuelta al derecho de pernada de la Baja Edad Media.

Romper absoluta y abruptamente con una legalidad vigente, democrática y aceptada por los países más modernos y avanzados del mundo, es un Golpe de Estado, señora Forcadell. Y el Golpe de Estado no puede ser amparado dentro de la libertad de expresión. Y el que pretende confundir llamando libertad de expresión lo que sólo es un Golpe de Estado no se merece ser representante de nada ni de nadie.

Siempre ha habido personajes a los que les estorba la legalidad para poder vivir mejor: ellos, su familia, su raza o su casta. Tienen un nombre genérico, y sabia y graciosamente los puede representar Napoleón. No Napoleón Bopanarte, no. Napoleón el de la Granja Manor, de Rebelión en la Granja, de Orwell… Una obra que le aconsejo por lo sarcástica y divertida aunque también por lo pedagógica, e incluso analógica, de situaciones cotidianas que todos tenemos desgraciadamente bastante a mano.

Ustedes, los teóricos del nacio-secesionismo, están corrompiendo la democracia a base de mentiras, medias verdades, ocultaciones, manipulación y propaganda. No es su locus la democracia y el progreso colectivo. No creen en ella más que de una forma tangencial y utilitarista. Les sirvió el disfraz para salir de la dictadura donde, como otros muchos, no pintaban nada. La democracia les dio el cuerpo y músculo que no tenían aunque estaban organizados, pero la fiera no se conforma con nada que no sea seguir y seguir medrando. Y el  temor a que la modernidad, la democracia, España y Europa, puedan poner fin a la cosa nostra pujolista y/o nacio-secesionista, les ha dejado sin la careta, y así, vuelven a ser percibidos como lo que siempre han sido: carlistas, conservadores, antiliberales, gente de fuero y patria, enemigos el progreso y del avance social, adobados con personajes singulares de aquí y de allá que les ayudan a no parecer tanto lo que son. Es posible que hasta se den vergüenza de ser como son, o que crean que siendo vistos como son, apenas gocen de simpatía en la ciudadanía. 

Engañan a muchos porque controlan los medios y han regado bien los campos, pero no se engañen a ustedes mismos. Les pasa igual que a la droga y sus efectos: cada vez necesitan inyectar mayores dosis de odio y manipulación para conseguir los mismos efectos, y por eso la partida la tienen perdida.

Hace tiempo que han agotado las fuentes de su retórica rupturista del cuanto peor, mejor… y ahora ¿que les queda?.  ¿Cuántas diadas y referéndums necesitan al año para mantener la sensación de que la llama sigue viva? ¿Les queda aún dinero para pagar y pagar tertulianos papagayos del sonsonete secesionista? ¿Serán tan dóciles los de TV3 cuando sus sueldos no sean tan estratosféricos? ¿Y el Grupo Godó, y otros, cuando dejen de recibir esas jugosas subvenciones y anuncios? ¿Siguen estando seguros de que interpretan correctamente el sentimiento catalán? ¿Aún mantienen en nómina los lumbreras demoscópicos de las dos últimas elecciones? ¿Están seguros de que su valentía no está fundamentada solamente en su creencia de que la legalidad no se va a cumplir? ¿Están seguros de que esta vez tampoco?

Ni un paso atrás. De victoria en victoria hasta la derrota final. Han roto todos los puentes, o lo han intentado, porque quieren aislarnos mientras dicen protegernos y pintarnos un mundo feliz. Aislarnos de España y de aislarnos de Europa, de nuestro mundo occidental, de las conquistas sociales relevantes como los derechos humanos. Ciertamente tienen un serio problema con los derechos humanos… que siempre son individuales, no tribales.

Su derecho a decidir es una burda pantomima. Es una pamplina, muy sexy para algunos, si, pero pamplina. Pamplina porque no existe un derecho genérico a decidir. No confunda opinar o decir con decidir. Podemos opinar sobre todo, de hecho lo hacemos a menudo, aún sin tener bases suficientes. Y eso no es delito. Pero la decisión ha de inscribirse en el ámbito dentro del cual cada uno tiene esa capacidad para hacerlo. Y eso, por no hablar de que, incluso, no existen ámbitos dentro de la democracia (fuera, sí) para decidir sobre eliminación de determinadas conquistas sociales. Y es bueno que no haya estancias políticas (Parlamento incluido) que puedan anular, por ejemplo, el derecho a la igualdad entre el hombre y la mujer, el derecho a la educación de los niños… y una larga fila de conquistas que nos han costado siglos conseguir. No se pueden eliminar de un plumazo. Y si se hace, tiene un nombre: Golpe de Estado y una penalización como cualquier otro delito de los descritos en nuestro Código Penal.

Por muy buen rollito que le hayan echado a la revolución de las sonrisas, por bien que hayan escogido el momento de crisis económica para el órdago, por muchos personajes de presunto prestigio que vayan colocando (cantantes, jueces, actores, tertulianos y tertuliantes…)  no logran ocultar el hedor de su aliento y de sus intenciones contra los derechos individuales de los ciudadanos.

¿Incluirían Ustedes, señora Forcadell, ese sacro derecho a decidir, en Barcelona o en Tarragona? ¿Les permitirían el derecho a decidir, en su caso, ser independientes de Cataluña? ¿Permitirían al barrio de Pedralbes o Sant Gervasi separarse de Barcelona? ¿Por qué eso no es decidible y lo otro si? ¿Por qué siguen sin poder decidir los padres sobre la lengua de escolar de sus hijos? ¿Quién decide sobre lo que es o no decidible? En Venezuela, hubo también un señor que se saltó la legalidad, prometió el cielo y hoy su pueblo paga las consecuencias. También decidió sobre lo que se podía decidir y sobre lo que no. Y Ustedes no son distintos. De hecho, sus apoyos parlamentarios aún andan riéndole las gracias a no pocos tiranos bananeros.

Ustedes ya están decidiendo sobre las cosas que tenemos que decidir y sobre las que no y también lo que tenemos que decidir sobre esas cosas que ustedes han decidido. Su mantra esconde la falta de valor de pedir la Independencia. Saben que esa pieza es demasiado grande para las postas que llevan… y usan su libertad de expresión para engañar. Y parece ser que eso, engañar, mentir, falsear, equivocar, confundir, engatusar, fascinar, embaucar, decepcionar y otros muchos más, parecidos, siguen sin ser delito porque Ustedes lo hacen todos los días, a bombo y platillo, y no les pasa nada.

No es delito que odien Ustedes a los españoles, ni que lo digan. Si es delito que den el siguiente paso, y que las derivadas de ese odio disminuyan o recorten derechos o anulen libertades ciudadanas.

No es delito que Usted piense que le gustaría ser rusa, por ejemplo, pero si es delito falsificar una documentación o suplantar la identidad rusa, bajo la idea de convertir su opinión en realidad.

No es delito que Ustedes se confiesen independentistas, tanto si lo son por convencimiento como si lo son por conveniencia y arribismo, pero si es delito que infrinjan leyes votadas por todos o que asuman unas prerrogativas que la ley no les otorga.

No es delito pensar que el catalán es un ser superior, que tiene contacto directo con Dios, pero si es delito tratar a los demás como si fueran inferiores y aplicarles una vara de medir distinta.

No es delito pensar que estamos pagando impuestos que nos parecen injustos, inmorales o ilegales, pero si es delito, dejar de pagarlos.

En un Estado de Derecho como el nuestro, por mucho que a muchos les pese, votado por todos, la solución no está en saltarse la ley. Nuestro Estado de Derecho fundamenta la democracia y los partidos, los independentistas como el suyo, también señora Forcadell (y eso no es obvio en todas las Constituciones de países democráticos).

El cumplimiento de la ley sirve igual para Usted, para mi y para el Rey, señora Forcadell. Esto es el Estado de Derecho, donde las leyes están hechas por y para todos, por encima de nuestras apetencias personales y de nuestros rangos. Y por conseguir estas cosas, respeto a la legalidad, derechos individuales, etc, cosas baladí para algunos, muchos han entregado sus vidas.

Conocemos el proceso de todos los populismos porque todos los populismos son homologables y acaban de la misma manera, en la supresión de libertades. Primero, derogación de las leyes vigentes, segundo, ¡exprópiese!, tercero control de los medios (en su caso, esto no requiere demasiado esfuerzo), cuarto, violencia en las calles, y quinto, hambre y racionamiento. Son sota, caballo y rey. Pueden vestir la muñeca como quieran, de sonrisas, de colorines o de intelectuales y partidos que se dicen de izquierdas y algunos hasta se lo creen. Pueden hacer lo que quieran, pero la muñeca seguirá siendo muñeca.

Es muy difícil rectificar. Lo sé. Más cuando el caballo que han montado, al que tanta espuela le han metido, va desbocado y Ustedes ya no lo pueden embridar. Ni siquiera pueden mantenerse encima por asidos que crean estar a sus crines.

Pero si le quedara algo de honorabilidad, señora Forcadell, sí, de esa honorabilidad que va adjunta al cargo que Usted ocupa, recapacite, reflexione, y asuma que no sólo es responsable ante el caballo desbocado. También es responsable ante el resto de los catalanes que le pagamos el sueldo, aunque no nos guste ni lo que dice, ni cómo lo dice, ni donde lo dice, ni tampoco lo que hace. 

Y, por eso, porque pagamos y porque no nos resignamos a ser tratados como ciudadanos de segunda, también nos gustaría sentirnos representados por el Parlament de Cataluña y por su Presidenta.

Saludos

Juan A. Cordero